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Dossier "Iker Jiménez"
El embuste de "Camposanto"

Los fantasmas de las niñas supergigantes de Ávila y el misteriólogo cuentero (fábula postpunk)
Las cuitas de un locutor; etés, fantasmas y fotos
¿Fantasmas? ¿Yo dije fantasmas? ¿Cuándo?
Que dice Íker que las niñas fantasmas supergigantes... ¡son un truco fotográfico!
Colorín, colorado...
Niñas fantasma, mentiras y peritajes inexistentes 'made in' Iker Jiménez
Mentiras, tergiversaciones y triunfos de Íker Jiménez

26 de marzo de 2006

Iker Jiménez reconoció hace una semana en su web que toda la historia de la fotografía de las niñas fantasma de Navalperal de Pinares (Ávila) es un fraude, que la imagen es falsa. Dio así la razón a quienes han denunciado el engaño durante el último año, basándose en análisis básicos de la foto que Jiménez siempre despreció. El director de "Milenio 3" y "Cuarto milenio" admite ahora el fraude y así hace negocio por partida doble: antes, vendiendo lo mágico; ahora, vendiéndose como víctima de un engaño. Lo cierto, como podrá comprobar el lector, es que toda esta historia descansa sobre mentiras, muchas ellas obra de Jiménez y su equipo: porque ningún experto avaló la autenticidad de la imagen nunca, no hubo análisis de la foto por la Guardia Civil y, además, Jiménez ocultó a los peritos que intenvinieron en su programa de Cuatro información que demostraba el fraude. Pasen y lean.

Los fantasmas de las niñas supergigantes de Ávila y el misteriólogo cuentero (fábula postpunk)
(por Mauricio-José Schwarz)

Antecedentes

El 21 de mayo, el sitio de comercio electrónico "ikerjimenez.com" publicaba que en un pueblo no especificado de "la provincia de Ávila" había, desde hace más de un siglo, "rumores" sobre el cementerio, lo que movió a unos miembros de su auditorio a ponerse a hacer psicofonías y a tomar fotos en él una noche. Y sin embargo, nos dice, esos inocentes no esperaban encontrarse nada raro, lo cual en sí es raro, ya que si uno es tan raro que cree que hay fantasmas y va a hacer el raro ritual de las psicofonías, seguramente se espera algo raro y, de preferencia, comercializable.

Pero esas supuestas personas se "sorprendieron" cuando "al ampliar las fotografías" vieron, nos quiere hacer creer Íker Jiménez, que es quien firma esta mentira colosal, a tres niñas "etéreas". Jiménez no sólo encuentra eso sino "muchas más anomalías" que supuestamente siguen "investigando" con tanta pachorra o tan poca suerte que no han anunciado nada nuevo.

En la segunda parte de su cuento (donde los autores ya tienen nombre, son "la familia García") no sólo suelta otra foto trucada, sino que además empieza sus amenazas habituales sobre copyright, un derecho de autor que utiliza para impedir que otros investiguen y descubran que Íker miente.

La tercera parte ya es directamente una amenaza de la supuesta familia, que adquiere segundo apellido ("Garcia Peña") con amenazar a quien publique las fotos aunque al mismo tiempo Jiménez dice que abrirá la posibilidad de que lo analicen todos los especialistas informáticos y fotográficos que "en tromba" se las pidieron. Bien, ahora que quizá la tromba se ha calmado, escribimos al sitio de comercio electrónico de Íker Jiménez:

Señor Jiménez,

Solicito atentamente me haga llegar los archivos originales de cámara de las fotografías tomadas en el pueblo de XXXXXXXXXXX para realizar su análisis digital y poder divulgar los resultados de manera completa con tales fotos.

Atentamente,

Mauricio-José Schwarz

Si, efectivamente, los originales están a disposición de todos, se me enviarán prontamente y podré incluirlos en una próxima actualización de esta entrada. Veremos. Si son realmente los originales de cámara y resulta que mágicamente hay dos y se pueden estudiar a fondo, no tendríamos ningún problema en rectificar nuestro análisis, retirar nuestros comentarios juguetones y aceptar que el truco fue otro... y nos pondríamos a descubrir tal truco, por supuesto.

Un himbestigador frustrado

Cuando bajé del auto, me di cuenta de que había cometido un error imperdonable: no traía chaleco milbolsillos, ese chaleco que identifica a los verdaderos himbestigadores del misterio. Y eso que, cuando actúo como fotógrafo, tengo más justificación que ellos para emplear tal prenda (y la empleo), porque cargo con tarjetas adicionales, disparador remoto, filtros, un pañito para limpiar objetivos, el disco duro en el que se descargan las fotos de las tarjetas, la zapata del trípode, baterías de repuesto para la cámara, multiherramienta y otros avíos que no es bueno que choquen entre sí, además de lo normal que cualquiera, himbestigador paranormalológico o no suele llevar: un cuadernito, un bolígrafo, llaves, cartera, pañuelo, móvil (o celular), tabaco y encendedor o mechero. Y nada más, porque soy abstemio.

En fin, estaba escrito que yo no pudiera ser himbestigador misteriólogo destitulado y cobrante en dineros de varios colores, sino un simple periodista visitando eso que se ha llamado un pueblo "de la Provincia de Ávila", procedimiento ingeniosísimo para que los metiches y descreídos no puedan encontrar el lugar de las misteriosas apariciones que comercializa, claro, Íker Jiménez (®, creo). El caso es que no se trata tampoco de darle la brasa a la buena gente de ese pueblo, y no mencionaremos su nombre.

En ese pueblo, informa Íker en su página es donde se supone que hay "rumores" sobre llantos de niños (algo, suponemos, terrible, pero común entre los bebés), fusilamientos clandestinos, matanzas durante la guerra civil y "amplios sectores" de personas enterradas sin bautizar. Lo de las matanzas durante la guerra civil suena potente, aunque si uno bucea en los datos más fácilmente disponibles, lo único que parece haber pasado allí en ese terrible conflicto es que hubo una batalla ganada por los republicanos en 1936, pero menos de dos meses después, tal población fue tomada por los franquistas y no hubo nada más digno de mención (cosa nada rara, por otra parte, al tratarse de un pueblo de menos de mil habitantes), aunque es de suponerse que hubo las ejecuciones habituales durante tal guerra.

Pero la gente de allí parece no tener noticia de esos "rumores" de más de un siglo (lo cual sería además notable, considerando que la guerra civil española empezó hace 69 años, pero la aritmética parece no ser el fuerte de los personajes que ahora mercan este cuento). No es que encontráramos a muchos locales en nuestra visita, claro. Miércoles en la tarde y con un frío atroz, sólo en un par de bares conseguimos algo de conversación, de modo que había que ir al lugar donde se habían tomado las misteriosísimas fotografías de las niñas fantasmas (sonido ululante de viento corriendo entre los montes aledaños, haciendo que las turbinas eoloeléctricas de los alrededores se muevan de modo fantasmal).

A ver, antes de entrar al camposanto, ya sabíamos que las fotos de las niñas eran más falsas que un euro con la cara de Íker Jiménez. O sea, muy impresionados no íbamos.

Le explico, lectora, lector, el problema de las fotos antes de invitarle a entrar conmigo al camposanto en cuestión, aclarando antes que es necesario dar tantas vueltas como voy a llevarle a dar porque no sólo Íker Jiménez insiste en su sitio Web en hacer una nota "IMPORTANTE" indicando que todo lo que hay allí es © Ikerjimenez.com 2005 - Fotografías propiedad de www.ikerjimenez.com, prohibida su reproducción en cualquier medio, sino que luego se contradice diciendo que la supuesta familia "García Peña" es la propietaria por Copyright (así, con mayúscula reverencial) de las fotos. Para el caso, habla de seguir investigando este asunto en una "pesquisa" (no es para tanto) en la que "todos podéis participar", y al mismo tiempo muestra un supuesto comunicado de la familia ésa en la que amenaza con proceder judicialmente por "apropiación indebida" de las fotos y por "injurias al honor y buen nombre" de tal familia, misma que al principio no quería salir ni mencionada.

En fin, que se usa el copyright (que respeto escrupulosamente en este blog y en todo lo que hago, cosa que no es frecuente en el mundillo de los soplapitos del misterio, como lo demuestra el ladrón de fotos Manuel Capella, de la SEIP) y las amenazas de juicios tremendísimos (al estilo Bruno Cardeñosa, Pedro Amorós y, sí, Íker Jiménez), para impedir que otros hagan públicas sus propias conclusiones sobre todo si ellas sirvieran para desenmascarar el embuste.

Por eso, todo lo hemos tenido que hacer sin mostrar las fotografías que, por otro lado, aparecen sin más en el sitio de comercio electrónico "ikerjimenez.com", aunque debidamente reprocesadas, comprimidas y con la información EXIF borrada.

Investigación fotográfica de sillón

En la primera entrega de este engaño, Íker Jiménez dice que las fotografías de las niñas "fantasmales" del camposanto del misterioso pueblo de Ávila han "asombrado" a los profesionales de la informática y la fotografía que las han estudiado.

Como ya dijimos aquí, el "experto informático" de Íker Jiménez and company, Guillermo León, no tiene idea de lo que dice, y no es nadie para declarar "autentica" o "falsa" una foto.

Respecto de los profesionales de la fotografía supuestamente consultados por Jiménez, va lo mismo: o son muy tontos, o mienten diciendo que son profesionales de la fotografía cuando en realidad son boticarios, o mienten al decir que se asombraron... o bien Íker miente y estas fotos nunca se las enseñó a un verdadero profesional de la fotografía digital que se tardaría segundos en descubrir el truco.

Porque aquí lo que estamos haciendo es resolverle una duda a Íker Jiménez. Dice que visto lo visto no es fácil encontrar una explicación a la foto, y pregunta si "nosotros" (entiendo por ello los lectores en general) sí la tenemos.

Sí, Íker, la tenemos. Es un truco. Y tremendamente obvio, para remate. Sí es fácil explicarla. Cierto, nos han dicho que tú aseguras que el director de PhotoShop España (en realidad es Adobe España) y los infógrafos del diario ABC están estudiando la foto y no encuentran el truco. Dudo mucho que alguno de ellos te firme un papel diciendo que no hay truco.

Los archivos que conforman las fotografías digitales no sólo contienen datos sobre los píxeles de la imagen (color, tono, luminosidad, etc.), sino que incluyen muchos otros datos, entre ellos los llamados EXIF (Exchangeable Image File Format, o Formato de archivo de imagen intercambiable), y en general los programas que se usan para el tratamiento de imágenes no permiten cambiarlos.

Entre los datos EXIF tenemos la marca y modelo de la cámara, la fecha y hora de la toma (según el reloj interno de la cámara, claro), si se disparó el flash o no, la longitud focal del objetivo o lente y muchos etcéteras.

Bien, pues las maravillosas fotos de las niñas fantasmas le han sido acercadas a este bloguero por al menos tres caminos, de manos de personas aparentemente sin relación entre sí, aunque no apuesto nada. Y todas cuentan la misma historia.

(No peco de original, tales fotos han caído en muchas manos y han sido analizadas de distintas formas, en general con la convicción de que esto es un cuento como el de Alí Babá, en distintas publicaciones en la Web como "Milenio3 Impacto (El Fraude)", de Lois López Vilas, la entrada "Íker Jiménez pillado en un fraude", de la bitácora Bajo el volcán, de Gerardo García-Trío, un análisis de bastante baja estofa llamado "Camposanto", de Manuel González Pareja, quien, por cierto, escribe "deliveraciones", lo que confirma que los misteriólogos le tienen manía a la ortografía, incluso la página "Mundo parapsicológico", mantenida por creyentes en la misteriología, una aproximación bastante rigurosa en "Las fotografías del camposanto" en la web de Macías Pajas y el más raro, el "Análisis fotos camposanto", de Rafael Cabello Herrero, personaje que solía ser uno de los "expertos" que antes validaban fotografías para mayor gloria de Íker Jiménez y que ahora se muestra, asómbrese usted, escéptico.)

Las imágenes se nos presentan como si fueran dos fotos distintas: una muestra un ángulo del cementerio y está bien iluminada con un flash. La segunda está tremendamente oscura, parece estar más cerca de la tapia y muestra al fondo, junto a la tapia del cementerio, a tres niñas en blanco y negro (bueno, en un duotono blanco y azul). La versión oficial de Íker Jiménez es que la primera es "previa" y la segunda es "la original" donde aparecen las niñas. Se ha hablado que en la segunda se hizo un zoom, lo cual equivale a alargar la distancia focal de la cámara para acercarse al objetivo.

Pues no. Las dos imágenes son una y la misma foto, como ya han señalado de varias formas algunos de quienes hacen los análisis arriba citados.

Sorpresas dentro de las fotos

La prueba de pruebas de que ambas fotos son la misma son los datos EXIF que contienen ambas imágenes. Los datos de la columna izquierda son los de la foto "previa" (en versión de Jiménez), los de la derecha son los de la foto de las niñas "fantasmas".

Datos EXIF

Como puede ver usted, hay cosas interesantes: primero la hora de la toma es exactamente la misma, las 4:14:02 del día 29 de agosto de 2004. En este tipo de cámaras (Sony DSC-P92, como nos dicen los propios datos EXIF), el tiempo de reciclado es de 1,34 segundos como mejor tiempo, y esta imagen usa la máxima resolución de este tipo de cámara, que es de 2592x1944 píxeles. Es decir, que esta cámara no puede tomar dos fotos en el mismo segundo (cosa que sí pueden hacer las cámaras profesionales que tiran ráfagas de varias fotos por segundo).

Esto basta para demostrar sin lugar a dudas que es la misma foto. Y de pasadita demuestra que Guillermo León, Íker Jiménez y los "expertos" sin nombre a los que se alude son unos profundos ignorantes o unos mentirosos, usted decida.

Pero hay más.

La longitud focal (Focal length) en los dos casos es de 8.0000. La cámara en cuestión tiene un zoom interno de 7.9 a 23.7mm, que equivale a longitudes de 39 a 117mm en cámaras analógicas de 35 mm o cámaras profesionales full-frame. En resumen, ambas fotos están tomadas a la misma longitud focal por lo cual es mentira que se haya empleado el zoom para "acercarse" a la pared (vaya usted a saber para qué demonios querría acercarse el fotógrafo si dice que no veía nada, pero ésa es otra historia).

Es decir, que la segunda foto se recortó de la primera (como ya señalaba Macías Pajas). Pero ojo, ambas miden lo mismo, 2592x1944 píxeles. ¿Cómo es posible?

La respuesta está en la llamada "interpolación", que son los algoritmos empleados para "agrandar" una foto. Al "agrandar" un recorte de una foto, los detalles se difuminan porque el algoritmo calcula píxeles donde no los había, lo cual resulta sumamente conveniente si uno quiere, digamos, ocultar los rastros de una manipulación de imágenes. Por ejemplo, en esta foto hemos "clonado" el florero que está en la lápida y lo hemos colocado frente al crucifijo, después recortamos la segunda foto, la oscurecemos y la interpolamos, y el truco es más difícil de detectar, sobre todo si comprimimos la foto con pérdida de datos.

Florero en cementerio

El conocido formato jpg tiene la característica de que comprime las fotos eliminando datos. En compresiones bajas, esto no es muy notorio, pero conforme más comprimimos una foto, más datos pierde. Así, en la imagen que aparece abajo, la foto de la izquierda tiene muy poca compresión, pero la de la derecha está muy comprimida en jpg, con los resultantes "artefactos" de forma cuadrangular (que, como bien señala el lector Fernando Pazos, deberían traducirse como "artificios", pero nadie lo hace) que eliminan muchos detalles.

Artificios JPG

Veamos ahora el tamaño en bytes de las fotos que promueve Jiménez. La primera tiene unos 723 KB, que es el tamaño de imagen que da dicha cámara Sony a baja resolución (a alta resolución da 2,67 megabytes). Por tanto, la segunda imagen, si fuera otra foto tomada por esa cámara, tendría también alrededor de 700 kilobytes o más, pero no podría tener menos. Sin embargo, vemos que tiene 521 KB, lo que nos indica que además de interpolarse, se comprimió en jpg para disminuir la nitidez.

Junto a este cúmulo de imposibilidades técnicas que comprueban que ambas imágenes son una sola foto en dos versiones, tenemos el "misterio" de por qué la "foto de las niñas etéreas" es mucho más oscura que la anterior. Si vemos los datos EXIF nuevamente, notaremos que en ambas fotos se usó la misma apertura (F-stop): 2,8, en ambas el flash se disparó (Flash - Fired), en ambas el tiempo de exposición (Exposure time) es de 10/20, en ambas se usó una sensibilidad de ISO 100 y, por último, en ambas tenemos los mismos valores de modo de medición (Metering mode), modo de exposición (Exposure mode), de tipo de captura (Scene capture type) y de balance de blancos (White balance).

En pocas palabras, si todos esos valores son iguales, las fotos deberían tener la misma luminosidad. Si no la tienen, es porque la imagen fue manipulada. Afortunadamente, en el apartado "Camera version", que sería la versión de la cámara, viene un dato extraño: Adobe Photoshop CS Windows. Claro que eso no es una "versión" de una cámara, sino un programa, una obra de software que se emplea muy extendidamente para manipular imágenes (y que según algunos vendedores de embustes es de "análisis de imagen").

Es decir, la foto original de cámara se trabajó con ese programa, PhotoShop versión CS, con él se recortó e interpoló, además de que se oscureció, probablemente sólo alterando los niveles, porque si uno le aplica a la foto "de las niñas" el paso "Niveles automáticos (Auto Levels)", adquiere prácticamente la misma luminosidad que la foto supuestamente previa. PhotoShop deja así, en "Camera version", su firma en los archivos de foto digital que maneja, lo cual en este caso es la cola de fuera del gato escondido de la misteriología codiciosa.

Los trucos de los fabricantes de software

Lo que tampoco tenían presente ni los trucadores ni los supuestos "expertos" mileneros, es que Adobe tiene la peculiar costumbre de incrustar sin avisar muchos datos en los archivos que se generan con sus programas (PhotoShop, Acrobat, Illustrator) en especial en formato XML (Idioma de marcado extensible), en la forma de "metadatos". Así que abrimos en PhotoShop la información de XMP (Plataforma de metadatos extensibles) de Adobe de ambas imágenes y conseguimos que nos cuenten una historia sumamente interesante y precisa. La información de arriba es la de la foto falsamente "previa" y la de abajo es la de la foto falsamente "original" con fantasmitas.

XMP

Estos datos nos cuentan las andanzas de la imagen desde que la almacenó PhotoShop por primera vez. La foto "previa", fue guardada con alguna modificación el 30 de agosto de 2004 a las 19:13:11 (observe que todas las horas de los datos XMP son +1, es decir, una hora más que el horario de Greenwich, que es el horario del ordenador o computadora empleado para el truco, ya no el de la cámara) con el programa Adobe PhotoShop CS. La segunda, la "original", fue guardada un día después, el 31 de agosto, a las 16:40:57, y su última modificación se hizo unos cuarenta minutos después, a las 17:19:52, con el mismo programa.

El panorama ahora es más claro: se toma una foto a las 4 de la mañana del día 29 (o más temprano, pero poniendo el reloj de la cámara para que marque esa hora). El día 30 por la tarde se abre la foto que se presentará como "previa" y se le corrige algo, niveles, color, o lo que sea, no lo sabemos, y se guarda en jpg. El día 31 por la tarde se hace la falsificación definitiva generando un nuevo archivo a partir del anterior (recortando la foto, injertando a las niñas, oscureciendo, extrapolando y comprimiendo). Se le despachan ambos archivos a un conocido mercader de misterios, éste consigue que se lo valide un tipo que no sabe nada de fotografía y luego se anuncia un dossier misteriosísimo que aumenta el asombro y el caché del beneficiario.

Las niñas gigantes

Como anécdota menor, desde que vi las fotos del camposanto jimenezero por primera vez, me pareció que las niñas eran, por así decirlo, gigantescas, cosa quizás paranormal, usted decida. Quizá estaba yo confiando demasiado en mis ojos y las muchas fotos que han visto.

Cuando vi las fotos de Carmen Porter situada en el lugar donde supuestamente estaban las niñas, la situación parecía aún más incorrecta. Si comparamos la estatura de Carmen Porter con la de las niñas (ajustando ambas fotos al mismo tamaño usando como base las tumbas), éstas eran, cuando menos, tan altas como ella, y al menos 50% más anchas. Vaya, no es que fueran niñas altas (por ejemplo, los fantasmas de un equipo de baloncesto femenil infantil), sino que eran gigantas. A ojo de buen cubero y sin pretensión científica alguna, cada niña pesaría cuando menos 120 kilos. A menos que las niñas estuvieran mucho más cerca de la cámara respecto de la tapia, claro, y se vieran grandes por cuestiones simples de perspectiva.

Lástima que, según la versión oficial, eso era imposible porque Jiménez destaca que las niñas se ven detrás de una cruz de hierro. O sea que más cerca no podían estar. Entonces eran gigantes.

Las fotos publicadas en el sitio de comercio electrónico de Íker Jiménez de su visita al pueblo misterioso no servían realmente para una comparación más o menos aceptable, porque la longitud focal era la incorrecta, el fotógrafo se puso donde le dio la gana y el encuadre no se parecía ni un poco al original.

Pasando frío en Ávila

Sin chaleco cruzamos así Marta y yo la provincia de Ávila, pasando por hermosos paisajes escarchados, entre dehesas de reses bravas y cotos de caza, hasta llegar al pueblo misterioso. Íbamos a Málaga, a otros menesteres, pero aprovechamos el viaje.

Previamente habíamos hablado con el alcalde de la localidad, que nos dijo que nadie en el pueblo le daba ninguna importancia a este asunto, que no se hablaba de él y que el cementerio no tenía más historias que cualquier otro cementerio de pueblo pequeñísimo, pero que por supuesto podíamos ir a tomarle fotos al cementerio y a lo que nos diera la gana. Cuando le señalamos que su pueblo podría acabar siendo el Bélmez del siglo XXI para satisfacer las ansias de notoriedad y dinero de algunas personas, sí mostró alguna señal de alarma.

Llegamos tarde al pueblo misterioso. El ayuntamiento ya estaba cerrado, y el alcalde no era localizable hasta las 6 de la tarde, así que nos tomamos algunos cafés y hablamos de fantasmas alrededor de los locales, quienes no prestaron demasiada atención. El pueblo está casi desierto, así que fuimos a visitar el cementerio.

Cementerio

Como han observado otros, el cementerio está a unos 50 metros de la carretera, exactamente donde hay una gasolinera y, junto a ella, una casa habitada, como lo muestra esta foto. Al otro lado, pegado a la tapia del cementerio, hay un almacén de materiales de construcción cuyos trabajadores no parecían tampoco demasiado impresionados. El sitio está bastante poblado. La puerta del cementerio, que Íker nos muestra en tenebrosa foto nocturna, está atrancada con dos ramas. Entramos, encontramos el sitio de las apariciones etéreas, calculamos una focal que se acercara razonablemente a la usada en la foto original, ajustamos la posición en lo posible (evidentemente el fotógrafo original es más alto que Marta y que yo) y me fui hacia la tapia, donde dice Íker que estaba Carmen porque allí estaban las niñas recortadas de una foto antigua. Marta tomó la foto y era evidente que yo me veía demasiado pequeño y difuso pese a la alta resolución de la cámara Canon 10D, 6,2 megapíxeles), ni rastro de las expresiones faciales que se les ven a las niñas pese a la extrapolación, la compresión y demás operaciones para injertarlas en la foto.

En el cementerio, en el mismo lugar que las niñas

Lo difícil ahora era comparar mi foto con la de las niñas sin usar ésta, con tantas amenazas sobre las cabezas de los "investigadores" como hay, al menos hasta que ikerjimenez.com no me mande los originales de cámara.

Mi solución fue dibujar un croquis de la foto de las etéreas y falsas fantasmas.

Croquis de la fotografía
En rojo, las niñas.

Dejé sólo las líneas y sobreimpuse el croquis sobre mi foto ajustando el tamaño de la foto para que las tumbas coincidieran con las del croquis. Por más que uno se cuide, la reproducción de una foto es imperfecta, así que me centré en respetar el tamaño aparente de los objetos y lápidas más alejados. Una vez habiendo hecho lo más posible, usé esa foto bajo el croquis y parecía claro:

Comparación croquis-fotografía

... las niñas eran de un tamaño colosal, un milagro encima de otro milagro... o el que hizo el truco no tiene buenas relaciones con la peculiar ciencia de la perspectiva.

Haciendo un cálculo impreciso pero no del todo inválido, usando el croquis de las niñas y mi foto manteniendo al mismo tamaño la tumba que está atrás y a la izquierda, mi estatura (sin los pies, cortados por el bordillo de la tumba en construcción) es de 279 píxeles, y las niñas tienen una altura de 233 píxeles. Como yo mido 1,69, una simple regla de tres nos dice que la niña de atrás, la que aparece al centro, mide 1,41 como mínimo, dependiendo del largo de la falda, pero dado el tipo de ropa, esos vestidos llegaban a media pantorrilla, y por tanto fácilmente mide 1,55. Una niña de 6 años mide en promedio 1,12.

Un solo misterio, el de las niñas fantasma, ahora se convierte en dos misterios, las niñas gigantescas. ¡Vaya chapuza de truco!

Resumen y a ver qué falta

Hemos dado pruebas sólidas de que los datos contenidos en las fotos revelan su origen espurio, el truco realizado sobre una para presentar ambas como "reales" (ah, y no, no hemos revelado todos los detalles que hay dentro de una foto, porque si no sería darles clases de trucaje a quienes no tienen empacho en mentir por dinero, lo cual tiene un nombre muy feo). Con eso basta para tirar por tierra la teoría jimenezca de los fantasmas, y la inocencia candorosa de quienes se ocultan bajo el nombre de "Familia García Peña". La reproducción de la foto del cementerio, junto con la foto de Carmen Porter que aporta Íker Jiménez, deja claro que las niñas son gigantas además de fantasmas, o que el manipulador de la imagen es un chapuzas de mucho cuidado.

De las demás afirmaciones que nos da Jiménez, no vimos en el camposanto las inscripciones sobre la guerra civil, el osario es triste, pero no macabro, la morgue es una morgue. Detalles menores, sin duda. Así que tomamos algunas buenas fotos del cementerio y sus alrededores, pasamos a visitar al alcalde y marchamos hacia otra población más grande de ávila, donde nos esperaba un solomillo de gran amabilidad.

El cuento es un cuento, nada más. Y ni qué decir que estamos en la pista de los responsables del bulo, al parecer dos jovencitas del pueblo, para ver qué tienen qué decir.

(Actualización, diciembre 22, 19:10 horas: hicimos algunas correcciones de estilo, metimos la foto del cementerio desde la gasolinera que se nos había pasado, corregimos la URL de Macías Pajas e ikerjimenez.com sigue sin enviarnos los originales de cámara que pedimos.)

(Actualización, enero 6, 04:40 horas: Más correcciones por observaciones de amables lectores, aclaración del significado de algunas siglas como XML y XMP, e ikerjimenez.com sigue sin enviarnos los originales de cámara... pero se dice que el gallinero milenario anda más que alborotado debido a esta modesta entrada en un blog que no conoce nadie si lo comparamos con la audiencia a la que llegan los cuentos de Íker and company... curioso, pues.)

(Fotografía de Mauricio en el cementerio, Marta Menéndez. Las demás fotos, Mauricio-José Schwarz.)

Las cuitas de un locutor; etés, fantasmas y fotos
(por Mauricio-José Schwarz)

Póstlogo a modo de prólogo: Empezando por el final de la emisión del 15 de enero de Milenio 3, resulta que un colaborador de Íker Jiménez sufrió terribles escalofríos por la videofilmación de un extraterrestre realizada por unos jóvenes en Yucatán, México. Las imágenes tenían a Íker "aterrado", en sus propias palabras, tanto que ya puede usted ver el vídeo en el propio sitio de comercio electrónico de Jiménez, no se lo pierda junto con el tremebundo rollo de Santiago Yturria, ufólogo mexicano de sexta división. Íker lo entrevistó para que Yturria dijera lo habitual sobre que el vídeo "no se podía manipular" y que hicieron "estudios y análisis" tremebundos y que aunque no se sabía si era o no real, todo parecía indicar que era más auténtico y sólido que el monte Everest, pase y vea.

Tengo la pena de anunciarte, sin embargo, Íker, gracias a la información oportuna de Martín Pereyra, desde Guadalajara (México), en la lista Charlatanes, que el pavoroso extraterrestre era un chaval con una máscara de carnaval y que urdieron el embuste para "pitorrearse" (mofarse, burlarse) de Jaime Maussán, ufólogo crédulo máximo, y para sacarle "una lana" (pasta, plata, moneda, mosca).

No sé si esto te recuerde algo...

Otros jóvenes haciendo un embustillo en el que caen redonditos los tremendos misteriólogos sin criterio, otro ridículo potente...

Mal empiezan el año, muchachos.

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Ay cuánto me gusta el gusto,
y al gusto le gusto yo,
y al que no le guste el gusto
tampoco le gusto yo.

La madrugada del pasado domingo 15 de enero de 2006, Íker Jiménez Elizari (®, creo) dedicó la primera media hora de "Milenio 3" en la Cadena Ser a volver a Los fantasmas de las niñas supergigantes de Ávila y el misteriólogo cuentero, demostrando que el tema lo tiene en el acelere y consiguiendo el fabuloso logro de hablar durante treinta minutos sin decir nada nuevo sobre el tema, para informar que tal no-misterio se muda a su programa televisual "Cuarto Milenio" el próximo domingo, con estremecedoras revelaciones (o algo así).

Ya demostramos (y demostraron otros en otras páginas y blogs) no sólo que la foto de las niñas fantasmas gigantas es una fotomanipulación, sino que es una fotomanipulación altamente basta, cutre, vulgar, chafa u ordinaria.

Por si fuera poco, esta semana, en la lista de correos Salsa rosa paranormal el anterior "experto" de Jiménez en asuntos de fotos, José Manuel García Bautista, ha escrito que vio las fotos en septiembre de 2004 y le dijo a Íker que eran un truco. Esto podría ser puro resentimiento de exempleado, pero resulta que García Bautista asegura que conserva los correos electrónicos que intercambió con su ex jefe al respecto. Dado que Bautista tampoco es experto en fotografía, calcule usted cuán trivial y ñoño es el truco de las "niñas etéreas" como para que un lego se diera cuenta con sólo verlas.

Por otro lado, al correo electrónico de este blog ha llegado un interesante goteo de mensajes del "pueblo de Ávila" en cuestión, indicando que allí todos saben que lo de las fotos es un cuento, pero no se atreven a hablar públicamente por miedo a no sé qué abogados que no sé quién les dice que podrían ponerles no sé qué denuncias por no sé qué delito por no creer en no sé qué fotos. Igual se están haciendo las víctimas, sólo digo lo que me dicen, pero llama la atención que coincidan en que "todos saben quien hizo el fotomontaje" y hasta explican por qué lo hicieron (misteriazo que develamos al final de esta entrada).

En preparación de lo que viene en estos días (atento, Íker), repasemos los momentos culminantes del programa. Acomódese, encienda un cigarrillo si no hay autoridades cerca para zumbarle un porrazo y acompáñenos.

Radio killed the video star?

Para que no se diga que este bloguero altera, edita, descontextualiza, falsea o malinterpreta malintencionada y malalechosamente las sabias palabras de la troupe Jiménez, invito a la lectora y al lector a que escuchen el programita en cuestión descargándolo o escuchándolo en directo en el sitio de comercio electrónico ikerjimenez.com. Note usted que en el propio sitio se aclara que sólo se guardan los programas de los dos últimos meses, de modo que si usted lee esto después del 15 de marzo, ya no podrá disfrutar esta histórica joya de la radio española. (Lo sentimos, deveras.)

Íker dice, sobre las fotos, que hubo gente que decía que era un truco de márketing para mi libro (refiriéndose a su novela Camposanto), y Carmen Porter señala que esos son unos "malintencionados".

O sea...

- Un tal Íker Jiménez lanza en mayo de 2005 una novela llamada Camposanto sobre un periodista de radio que investiga misterios, y casualmente la novela se promueve con una foto (mala, vaya flashazo te recetaron) de un segundo Íker Jiménez de noche, que fortuitamente está en un camposanto, iluminando una tumba con una linterna apagada y hablando por el "manos libres" del móvil.

- En las mismas fechas, el programa de radio de otro tal Íker Jiménez decide difundir un misterio al que por coincidencia llama "Investigación en el camposanto", una historia que de pura chiripa se guardó en el cajón durante ocho meses, en la que, por cosas del azar, un cuarto Íker Jiménez dice que ha investigado de noche en un camposanto donde hay unas fantasmas impresionantes.

Mientras no se pueda probar que los cuatro Íkeres Jiménezes se conocen y están coludidos, esto no es sino una coincidencia malintencionada que por pura suerte le vino bien al márketing.

Pero luego Jiménez infla el asunto diciendo que, si las fotos son un "fraude", serían un fraude muy bien elaborado.

Primero, Íker, espero que estés usando la palabra "fraude" en su acepción coloquial y no que le estés imputando el delito de fraude a Isabel García y a sus sobrinos, ni los vayas a denunciar ante las autoridades. Pero si estás hablando "como periodista", en términos coloquiales y no jurídicos, es perfectamente válido. Sólo que en tal caso no entiendo por qué no quieres entender que, cuando Javier Cavanilles dijo que las nuevas "Caras de Bélmez®" son "un fraude", lo hizo en el mismo sentido coloquial y no implicando la comisión de un delito, como has repetido ad nauseam para desviar la atención del tema central (luego hablamos de las "investigaciones" de los "laboratorios" que ibas a pagar y que en más de un año no aparecen por ningún lado).

Pero, por supuesto, no es un fraude (yo prefiero "embuste") "muy bien elaborado", sino de aficionado medio, y esto ya se te demostró y se te puede volver a demostrar.

Nunca lo reconocerás en público, como es obvio. Si sólo falta que ahora nos salgas con que todo lo que hemos descubierto y publicado los "malvados escépticos negativistas cerrados dogmáticos oficialistas de sillón" fue en realidad producto del profundo conocimiento fotográfico y la vasta experiencia digital del tal Guillermo León.

Así que, sabiendo los pormenores del sencillo embuste, no es inteligente fingir que si alguien hubiera logrado engañar a mentes prodigiosas como la tuya y la de tu "experto" sin título, se habría tratado de brillantes creadores que superan a los genios de efectos especiales de la Industrial Light and Magic, y que había que ser Einstein para descubrir el truquito en apenas 16 meses (a mí me tomó dos días, incluido el viaje a Ávila).

No seas exagerado.

La fotito es un montajito tan sencillo y malón que tuvieron que oscurecer, comprimir e interpolar la imagen para que no se notaran las patadas porque el autor aún no domina del todo el PhotoShop ni tiene un buen plug-in de enmascaramiento y para remate estaba trabajando sobre un original que tiene la mínima calidad que da su cámara, que puede dar imágenes de mayor calidad.

Yo tenía seis peritos...

Pero después Íker nos informa de nuevo que la absoluta fiabilidad en la preternaturalidad innegable de la foto fantasmosa ha sido certificada por Guillermo León y al menos otros seis peritos.

A íker se le multiplican los expertos, peritos, especialistas, conocedores y sumillers del misterio de manera muy conveniente, sobre todo si ninguno tiene nombre, ni publica sus "estudios" y "análisis".

En su primera versión, había un número indeterminado de anónimos "profesionales de la informática y la fotografía" que estudiaron las fotos y estaban, previsiblemente, "asombrados". Luego, en un rifirrafe por correo electrónico, ya tenía estudiando la foto a los de infografía del ABC (¿y por qué no los de El País?) y a PhotoShop España (que no existe).

De repente ahora son seis peritos, igualmente anónimos y sin darnos ningún dato que nos hiciera sospechar que no son simplemente otra fantasía de Jiménez.

No es por molestar, pero las cosas se hacen cuando menos como las hemos hecho los malvados escépticos negativistas cerrados malintencionados dogmáticos oficialistas de sillón y olé en las entradas de blogs y páginas Web dedicados a las embusteras fotos y que han introducido el caos en el minúsculo reino de Ikerlandia: dando los datos, explicando los pasos del análisis, sustentándolos sólidamente y dando la oportunidad de contrastarlos. Por eso tu "experto" pudo ir corriendo a abrir los archivos para constatar, horrorizado, lo que tienen los encabezados EXIF y los metadatos XMP de las fotos que tanto has promovido. Y por eso guardas pudoroso silencio sobre esos análisis poco indulgentes (o poco cómplices).

(Ah, si ya consiguieron quien les haga la edición binaria de los encabezados EXIF y XMP para argumentar que las fotos que otros tenemos "no son originales", sepan que hay formas de saber si tales datos fueron manipulados. Los archivos de fotos digitales son una cajita de sorpresas, ya lo vieron.)

En la multiplicación de los expertos de Íker pronto resulta que en el tema han participado como investigadores desde mayo, el coronel de la policía judicial de la Guardia Civil... el máximo exponente de la investigación fotográfica por parte de la guardia civil, que también carece de nombre... y los seis peritos se convierten de pronto en diez, diez, diez, diez, diez, diez, diez, incluido un asesor de la IBM (lo cual no significa nada) y algunos expertos que prestan declaraciones ante tribunales (y que tampoco tienen nombre) y huestes enteras de supergenios fotoinformáticofantasmales sin nombre, mientras, discretamente, los infógrafos del ABC y la gente de "PhotoShop España" hacen mutis por derecha público.

Pero Íker asegura que en su "investigación" llevó las fotos a todo el mundo serio, de verdad.

Dice en su página Web que las fotos de la pachanga están a disposición de todos y se da cremita diciendo pomposamente: nuestro empeño en seguir investigando este asunto apasionante en una pesquisa en la que todos podéis participar... y luego resulta que sólo participan los que según Jiménez son "serios" (suponemos que serios como Santiago Camacho y entes así).

Si usted no se traga sin chistar los cuentos de Jiménez, si es fotógrafo, si ha puesto en tela de juicio la mesiánica verdad del locutor, si tiene otros premios periodísticos y si, para acabarla de jorobar, demuestra el embuste... pues seguro que no es serio

¿Por eso será que Íker no me ha mandado las fotos que pedí por correo electrónico el 20 de diciembre del año pasado atendiendo a su invitación?

Así se inventan expertos como para llenar el arca de Noé y se descalifica a Alejandro Magno en temas de estrategia militar, "porque dice Íker que no es serio".

Pero lo importante es que, si este embuste se ha desenmascarado, es porque al menos dos álguienes y probablemente tres o cuatro álguienes o más, tuvieron acceso a las fotos verdaderas enviadas por Isabel García y las pusieron en manos de analistas más rigurosos y experimentados.

Por supuesto, Íker no tenía ninguna intención de enviarle las fotos a nadie que pudiera descubrir el embuste, de la misma manera en que ha ocultado firmemente muchísimas otras evidencias de supuestas investigaciones que ha hecho y comercializado con éxito.

Íker sabe que si libera evidencias para que se estudien seriamente, se le va a pique el negocio y además queda en ridículo.

Como en este caso.

Así que la próxima vez que Íker Jiménez diga tajante que tiene "pruebas" de otro producto ocultista, recordaremos que nunca quiere enseñarlas con lo cual es muy posible que sepa que son embustes, pero le da igual.

Todo por "la audiencia" y el dios rating.

Así, Íker exagera diciendo: De ser un montaje, nos han corroborado que no es nada fácil, la trama de las niñas es la misma que el fondo del cementerio. Dice que los informes de esos investigadores se verán en televisión el próximo domingo... ¿se verán o será como el "Sistema de documentación Pedro Amorós", que cuando sale en televisión no deja de agitar papeles cuyo contenido no deja que nadie vea?

Porque el que "corroboró" tal delirio es otro que sabe de fotografías lo que yo de pilotaje de aviones caza, pues... ¿de qué hablas cuando mencionas la palabra "trama", Íker?

La "trama" es o un viejo sistema de laboratorio fotográfico para dar nitidez a los negativos algo desafocados (que no se aplica en foto digital) o un concepto de artes gráficas referido a las pantallas que se usan para generar las planchas de cuatricromía o hexacromía en imprenta. Pero ni las paredes ni las niñas tienen "trama" así que, otra vez, o el que te contó la historia no tiene idea, o no entendiste nada, o te lo estás inventando para impresionar a tu público.

La facilidad que ofrece la manipulación digital para hacer que una imagen adquiera la textura de otra a la que se superpone con algún grado de transparencia es enorme. Unos minutos ante el ordenador/computadora permiten hacer algo como lo siguiente, cuatro procedimientos sencillos de transparencia con texturizado usando una foto tomada a mi modelo Aida García (sin parentesco con los García de Ávila). Hay otras formas más complejas de hacerlo, claro.

Ejemplo de textura

Por último, la persona que dijo que un montaje así lleva 10-11 horas engañó al locutor como a un mocoso, o simplemente a Íker se le ocurrió decirlo para impresionar otra vez a su público.

Esa fotomanipulación se hace en unos treinta minutos (y bien hecha). Yo te la hago cuando quieras, Íker, en público y con luz y taquígrafos. ¿Apuestas algo a que me tomaría diez u once horas, o cinco, o tres y no unos treinta minutos, y tomando café?

La familia dichosa o la dichosa familia

En la emisión de la madrugada dominical, Carmen Porter sugiere que alguien los acusó a "ellos" de haberse inventado a la familia García Peña responsable de las fotos.

Bueno, no exactamente. Lo que se dijo, o lo que yo digo, es que no son la "familia García Peña", que los tres implicados no comparten esos apellidos. Lo digo porque me lo dice la gente del pueblo, nada más.

Pero donde realmente Carmen toca el parnaso del delirio fantástico es cuando dice que si se trata de un fraude alguien les ha metido este gol igual que nos lo ha metido a nosotros.

Vamos, Carmen, ahora resulta que esa "maravillosa familia" incapaz de mentir y a la que untas de elogios como se unta un pan con miel antes de manducárselo... les mintió diciendo que ellos tomaron la foto y que era totalmente fiable... ¿En serio están preparándose a sacrificarlos y darles a los "García Peña" la puñalada pese a todo lo dicho en su sitio de comercio electrónico ikerjimenez.com, que allí queda?

Por cierto, Íker asegura que el domingo se "revelará" el nombre del pueblo, que por otro lado es bastante poco secreto a estas alturas, pero deja claro que a la hora de los naufragios hay quienes son capaces de dar de través con todas las naves de la confianza depositada en ellos para salvarse.

Remedio eficaz contra la cruel incertidumbre

No pienso ensañarme, Íker, con tus palabras definiendo al cementerio como un lugar con muchas muertes porque es evidente que los nervios te traicionan de mala manera últimamente. Tampoco voy a machacarte con el cuento ése de que la gente del pueblo sacaba el cuerpo de Don José Álvarez de su panteón todos los años, el día de Todos los Santos, para cortarle el pelo, cosa que tu reportero en "el pueblo de Ávila" dijo con una cara tan dura que sólo se explica mediante un avanzado estado de congelamiento.

Pero Carmen Porter, empeñada en dudar del fraude, se pregunta por qué la familia (cada vez menos intachable, según se ve) no difundió esas fotos en otros lugares.

Al parecer Carmen olvida que, además de mandarles las fotos a Milenio 3, Isabel García les dijo que se las mandó al programa de Javier Sierra en Telemadrid, y que éste, en un raro momento de lucidez o como resultado de un pacto entre colegas, no se metió en el avispero donde se encuentra ahora el equipo Jiménez.

También hay poca información cuando se dice que alguien estuvo año y pico guardando esa fotografía. La cronología es así:

  • 29 de agosto de 2004: se toman las fotos
  • 30 de agosto de 2004 a las 14:34: se procesa y truca la foto "del niño"
  • 30 de agosto de 2004 a las 20:13: se procesa la foto original base del trucaje de las niñas
  • 31 de agosto de 2004 a las 17:19: se termina el trucaje en la segunda foto con las niñas del álbum familiar escaneado por Nacho
  • 8 de septiembre de 2004: Isabel les manda las fotos a "Milenio 3" y a "Al otro lado de la realidad" asegurando que son más fiables que el R-5 de Alonso
  • Mediados de mayo: habiendo dejado pasar los fríos de Ávila (los entiendo, el 14 de diciembre hacía un frío que pelaba) o esperando la fecha de puesta en venta de Camposanto, el equipo de Milenio Tres visita el pueblo rápidamente y lanza su programa de radio "Impacto"
  • 21 de mayo de 2005: se publica en la Web del sitio de comercio electrónico ikerjimenez.com la paginita llamada coincidentalmente "Milenio 3 Impacto: investigación en el camposanto"

O sea, la familia "guardó" la foto ocho días, y Milenio 3 la "guardó" ocho meses. Sólo quería informarles que ni ocho días ni ocho meses son "año y pico".

Por último, Carmen Porter insistió varias veces durante la media hora de fantasmas que, si la foto era un "fraude" no se entendía por qué lo habían hecho los "intachables" miembros de la familia "García Peña", si no habían pedido dinero ni buscaban notoriedad (o sea, para Carmen la única justificación del embuste es la pasta o la fama... comprendemos).

Pero este misterio también tiene explicación. No es nada esotérico ni tiene nada que ver con la intención de engañar, digamos, para vender un libro dándole la vuelta al bigote de una foto de un guardia civil para fingir que es una cara pintada en el piso.

En realidad es (o era, al principio) bastante inocente.

Los protagonistas de esta historia, Isabel García y sus sobrinos, Ignacio y Víctor, eran fans de Íker y querían conocerlo porque lo admiran (o admiraban, ve tú a saber a estas alturas), lo tenían o tienen en alta estima (¿todavía?) y le creían cuanto decía (y, suponemos, también le creían o le creen a Carmen, a Guille, a Camacho y a todo el elenco).

Para acercarse a su ídolo radiofónico siguieron los consejos de éste e intentaron grabar unas psicofonías que no funcionaron y tomar unas fotos que tampoco mostraron nada notable. Frustrados, diseñaron lo que les pareció un inocente truco fotográfico para demostrar que estaban "en la sintonía del misterio" y así podrían conocer a su héroe.

Claro, nunca esperaron que se convirtiera en tal escándalo, que se les escapó de las manos (como les pasó a las niñas del embuste de las "hadas de Cottingley" y a las hermanas Fox, inventoras del espiritismo). Ahora se descubren totalmente embarcados, un poco por la emoción de lo desconocido (y la televisión y esas cosillas que tanto impresionan en estos tiempos de apariencias sin esencias) y un poco a fuerza porque no saben cómo decir abiertamente y en acto de honestidad que las fotos son un truco sin quedar en ridículo y, para remate, haciendo quedar en peor ridículo a Íker, a Carmen, a Guillermo, a los seis peritos, al coronel de la guardia civil, al asesor de la IBM, a los diez testigos profesionales y a todo el grupo de coros y danzas folclóricos "Estudiamos la foto, oh sí, la estudiamos, y es paranormalaza, oh sí" que produce de la nada la organización que no por nada se llama "Producciones Milenio 3".

En realidad no era tan difícil, ¿verdad?

Lo raro es que no sean los "investigadores del misterio" los que descubran algo tan sencillo.

¿Fantasmas? ¿Yo dije fantasmas? ¿Cuándo?
(por Mauricio-José Schwarz)

Este domingo 22 de enero, dicen los que saben, Íker Jiménez (®, creo) pretende ponerle fin de una vez por todas en la emisión televisual Cuarto Milenio, al tema de los muy molestos fantasmas de las niñas supergigantes de Ávila, que se le ha convertido en un dolor de cabeza colosal, debido a las muchas demostraciones de que su "escalofriante" fotografía es un embuste, un fotomontaje, una fotomanipulación o, como dice Íker, "un fraude".

Un fotomontaje que avaló y difundió encantado Íker Jiménez Elizari, y cuyo desenmascaramiento lo sitúa en su justo nivel periodístico.

Es decir, se reconocerá en público que no hay ni hubo nunca fantasmas en el cementerio ni en las fotografías tomadas por Ignacio y Víctor, sobrinos de Isabel García, que fue la que difundió tales fotos, consiguiendo únicamente la atención de Íker Jiménez, al que el "misterio" de saldo le venía como anillo al dedo para su negocio.

Los implicados, al parecer, han aceptado darle carpetazo al asunto evitando al máximo su propia humillación y, al mismo tiempo, salvando del ridículo a Íker Jiménez, a Carmen Porter, a Guillermo León y a quienes Íker ponga en la picota televisual en el papel de expertos descafeinados.

El pacto al que han llegado el equipo de Jiménez y la familia "García Peña" es un clásico de la investigación paranormal. No sé si tenga algún nombre técnico en parapsicología, pero en lenguaje llano se llama "echarle la culpa a otro".

En resumidas cuentas, la familia "confesará" que en realidad ellos no tomaron la foto (aunque hayan afirmado haberlo hecho por activa y por pasiva), sino que les fue entregada por "otra persona" que quedará sin identificar, y que fue esa malvada embustera engañosa falaz abusiva y vil quien abusó de su confianza y buen corazón, y se los llevó al baile o "les metió un gol" como dice Carmen Porter.

Los perpetradores serán víctimas. ¡Pobrecillos!

Como lo dice una participante de la lista Salsa Rosa del Mundo Paranormal, quien asegura ser de ese pueblo, copio: Claro esa es la version pactada, la salida airosa k han ideado para todo kdar bien (...) del pueblo va a escuchar mucho hablar xk todo el mundo lo va a saber. Es una salida airosa pero una salida pactada y todo mentira. Bien k engreidamente el sobrino de isabel se pavoneaba de haber hecho las fotos cuando estuvieron aqui y bien k daban milenio 3 y sabn peridosimo de investigacion cuando estuvieron aki, ¿entonces si eran los autores y ahora no la familia? Vamos x Dios, mas mentiras no.

Habla el alcalde

Lo verdaderamente alucinante es que, al parecer, incluso para reconocer que sus "fantasmas" son falsos, también se recurre a la mentira y a la exageración, que son el sello distintivo de las empresas de Íker. Sólo así se explica que el alcalde del pueblo de Ávila nos haya dicho, entre otras cosas, que el equipo de Jiménez le presumió de peritos potentes. Dice el alcalde:

A mí me dijeron que les ha dicho la policía científica que es un montaje, la fotografía.

¿Cómo?

¿O sea que entre las docenas y docenas de "peritos" y "expertos" que manufactura Jiménez como salchichas ahora están lo de la "policía científica", dictaminando que la foto es un fotomontaje?

¿Alguien quiere apostar a que mañana no se mencionará ningún peritaje de la policía científica?

Vamos, que los del equipo son tontos por vocación y por aptitud, porque si ya sabían que este bloguero estaba en contacto con el alcalde, no resultaba muy inteligente ir a contarle milongas.

Porque, según el alcalde, le dio la entrevista y el permiso al equipo de Jiménez el martes 10 de enero, "para que nos dejen en paz", y el apoyo que les ha dado es "para deshacer el montaje".

Y entonces, los profesionalazos del equipo de Jiménez:

... se presentaron allí el sábado por la noche a grabar amparados en el permiso que yo había dado para el martes

Vaya bonita manera de hacer periodismo. ¿Así es la televisión de calidad de Cuatro?

(Por cierto, si alguien tiene la tentación de decir que el alcalde no dijo tales cosas, la entrevista está grabada.)

(Nota bene: Yo mantengo, con el alcalde y con las personas del pueblo que me han escrito, mi compromiso de no mencionar el nombre del lugar, porque bastante hartos están del Gran Circo Jiménez, por mucho que diga Íker que le ponen alfombra roja y están temblorosos y confundidos esperando que él les explique la verdad sobre el no-misterio. Y lo mantendré hasta que Jiménez falte a su compromiso y dé el nombre de la localidad abulense.)

La foto chapucera como obra maestra

Para que esta coartada desesperada pueda funcionar, al menos entre el público más entregado a las ocurrencias de los Jiménez y su banda, es necesario que en la emisión televisual se asegure que el fotomontaje de los fantasmas de las niñas supergigantes es una obra maestra de la falsificación digna de quienes se ejecutaron los efectos especiales de El señor de los anillos.

Para conseguir esto, deberán tener a uno o dos "peritos" o "expertos" aunque no muestren ninguna acreditación, certificación o demostración de que lo son, y que digan convencidídimos que la foto es una gran obra maestra del cuento y que pasará a la historia como algo sólo comparable a las obras pictóricas falsificadas de Elmyr de Hory, Tony Tetro, John Myatt, Chang Dai-Chien y otros famosos embusteros.

Sólo así se explicaría que los muchísimos peritos, expertos, coroneles, webmasters, testigos profesionales, infógrafos y todas las numerosas huestes de anónimos y anonimazos (excepto Guillermo León) que Jiménez asegura haber consultado, hubieran sido engañados por esta maravilla del timo y la camama, por este despliegue de capacidada de manejo de la imagen digital con habilidad de arquero zen.

Todo esto se vio prefigurado en la primera media hora de Milenio 3 de la madrugada del domingo 15.

¿Lo sabían todos menos yo... o yo ya lo sabía?

Lo que no se explicaría, es decir, lo que ya no se puede explicar y simplemente tratarán de obviarlo fingiendo amnesia, es que numerosos críticos no jimenezeros, no esotéricos, no profesionales de la comercialización del "misterio" a la carta y no creyentes en fantasmillas ni en los aspavientos de un codicioso, no fueron tan fácilmente engañados, y llevan meses explicando las pruebas que indican sin duda alguna que la fotografía es un truco medianón, nada como para anotarlo en el currículum del que lo hizo. Y lo que han explicado es lo que debería haber hecho cualquier experto, no hay nada demasiado complejo en la historia.

Menos aún podrá Íker Jiménez explicar por qué, ante esas críticas, bien fundamentadas, firmemente argumentadas, sólidas y contrastables, haya decidido cerrar los ojos y limitarse a aburrirnos repitiendo el mantra de siempre, según el cual los que no lo adoramos y criticamos sus barbaridades somos "gente sin nada qué hacer", "malintencionados", "personas que lo insultan", "cerrados, dogmáticos, oficialistas, negativistas, cientificistas" y demás adjetivos que nos dedica con frecuencia en público (en privado su lenguaje es más coloquial y de pueblo llano), varios de los cuales refriteó el domingo 15 en el programa de radio usado para adobar el asunto con vistas a la emisión de este domingo en televisión.

Lo único que pueden hacer al respecto, pero podría ocasionar ataques de risa incontrolada entre muchos, sería simular que su experto Guillermo León (ya deja de quejarte, que sí, sí existes, tranquilo, ya hablaremos de psicofonías falsificadas cuando te calmes), del que dice Carmen Porter que "no se le va una", había descubierto la fotomanipulación mucho antes que nosotros. Eso también tiene nombre técnico pero que en lenguaje coloquial se conoce como "total que ya lo sabía".

Donde dijeron Diego...

Para la memoria, quedan las frases de Íker Jiménez y de la "familia García Peña". La memoria es poderosa, por eso los misteriólogos apuestan al olvido, como los que hacen las predicciones anuales en las que, hemos demostrado sin duda que fallan estrepitosamente.

Primera noticia, 21 de mayo en el sitio de comercio electrónico ikerjimenez.com (contamos con las capturas de pantalla si algún accidente informático borrara o alterara el dossier Impacto del sitio Web en cuestión).

La fotografía de "las niñas" ha causado gran asombro a los profesionales de la informática y la fotografía que las han estudiado. Si bien en un principio todos, por lógica, pensamos en un fraude o en algún tipo de ilusión gráfica a lo largo de este año los detalles observados en el lugar y el estudio exhaustivo de éstas tomas, nos demuestran que estamos- a un 99 % de posibilidades de admitir- que eso efectivamente estaba allí.

El estudio del pixelado, los objetos y sombras reales que existen entre el visor de la cámara y la presunta visión y un sin fin de elementos analizados concienzudamente hacen muy difícil dar una explicación. ¿La tenéis vosotros?


(Cuando los que la teníamos le dimos la ansiada explicación con pelos y señales, optó por fingir demencia, claro. Ah, y lo de "El Pixelado" lo repite como perico con todas las fotos que merca, pero no significa nada.)

Los niveles de luz indican que las figuras están perfectamente integradas en la fotografía, el margen de fraude es muy pequeño.

(Pues no, el efecto aplicado (que no "filtro") no "indica niveles de luz", ni mucho menos evidencia o no la "integración fotográfica" de nada, ni sirve para que nadie que no sea un irresponsable diga que el margen de fraude es enorme, pequeño, diminuto o de apellido Gorgonzola.)

Segundo capítulo, sin fecha, más o menos de julio de 2005.

Plasmamos aquí esas fotografías con autorización de sus dueños, a los que reiteramos nuestro total respeto y apoyo conociendo su solvencia profesional y seriedad, para abrir la posibilidad de análisis a todos los especialistas informáticos y fotográficos que, en tromba, nos han pedido las imágenes a mayor definición para realizar la exploración de las mismas y enviarnos su resultados.

(Cuando nosotros las pedimos, dado que la posibilidad "estaba abierta", Íker no hizo ningún caso y escondió las fotos. De tal secretismo tendrá que responder, y se tendrá presente cuando vuelva a decir que él trabaja con "seriedad" y de manera "abierta" y "profesional" [sí, y yo soy concertista de piano]. También es interesante ver cómo va a justificar la "solvencia profesional" de Nacho y Víctor, que apenas están jugando a la fotomanipulación.)

Pronto tendremos muchos resultados y podremos ir analizándolos paso a paso, siempre respetando los derechos de los legítimos propietarios y actuando con "luz y taquígrafos al respecto".

(Y la luz no se hizo y los taquígrafos resultaron analfabetas y los muchos resultados no asomaron los bigotes "pronto", al menos en seis largos meses, cosa que por otro lado no sorprende, porque es lo habitual.)

La tercera página busca sobre todo asustar a los no cómplices que tienen las fotos y han demostrado el embuste.

Las fotografías, dice el sitio, continúan siendo analizadas por decenas de amigos y profesionales que han podido acceder a ellas libremente a través de esta página.

(Pues con razón los amigos y profesionales no ven el embuste. Las fotos de esa página están reducidas y comprimidas, y poca información se les puede extraer. Pero como no van a aparecer las "decenas de amigos y profesionales" anónimos a defenderse, se dice cualquier ocurrencia para impresionar al público.)

En nuestro objetivo y el de la propia familia está el identificar el fenómeno que sale reflejado en ellas y que ellos descubrieron tan solo unos días después de extraer las imágenes tal y como explicaron en Milenio3.

(Mintiendo como bellacos, porque lo que "sale" en las fotos tomadas el 29 de agosto lo metieron ellos el 30 y el 31, no "descubrieron" nada y por supuesto nadie de allí tenía el objetivo de averiguar qué era eso.)

Pero es la familia la que dice, se nos informa, lo siguiente en su comunicado angustiado por la aparición de sus fotos en manos no cómplices:

Por tanto, queremos declarar, para zanjar de una vez, esta o futuras polémicas, que las fotos jamás fueron manipuladas; lo que aparece en ellas, sea lo que sea, estaba allí.

Créanme no somos de ese tipo de personas que van haciendo montajes; ante todo por el profundo respeto que nos produce este tema.


(Vale la pena tener presente esto el domingo, cuando cambien la milonga por un tango. ¿Zanjado de una vez por segunda o tercera vez?)

Sigue la familia:

Los primeros interesados en aclarar el misterio, somos nosotros, pues desde nuestro total escepticismo, no encontramos respuesta. Por todo ello, las fotos se mandaron a las personas, que mayor garantía nos ofrecían, por su profesionalidad, que son Iker Jiménez y Carmen Porter, a quienes aprovechamos para agradecer la confianza depositada en nosotros. GRACIAS

(Pues el misterio está resuelto y a ustedes no les interesaba, y la "profesionalidad" del empresario de lo paranormal seleccionado resultó inexistente. A ver ahora cómo salen de ésta. Y, por cierto, si tan interesados estaban en aclarar el misterio, podrían haberlo demostrado cuando algunos tratamos de ponernos en comunicación con "ustedes" mediante terceros, sospechando que si le escribíamos directamente a Isabel a la dirección de correo electrónico que tenemos [en el que firmas como "Laura", para que te ubiques], habría dado lugar a todo tipo de malinterpretaciones malintencionadas.)

Bueno, esto es lo que me dicen mis fuentes, que obviamente son confidenciales pero que incluyen, a estas alturas (se ve que "hacer amigos" no es lo tuyo, Íker) a gente cercana al dueto Jiménez-Porter, a personas del pueblo de Ávila, a gente de Cuatro que ha caído rendida al embrujo de la personalidad arrolladora de Jiménez y a varios otros personajes, incluidos algunos autoproclamados "magufos", creyentes en el ocultismo pero que, a diferencia de los grandes comerciantes de misterios, buscan analizar los misterios con honestidad, sinceridad y decisión de no autoengañarse demasiado ni engañar a otros. Con ellos, aclaro, este blog y su autor tienen menos problemas, pues aunque a mí me pueda parecer que están perdiendo el tiempo, tienen derecho a hacerlo mientras no engañen a otros, mientras no falseen y mientras no conviertan su actividad en una lucrativa profesión que mañana los obligue a mentir para salvar las lentejas de pasado mañana).

La publicidad todo lo blanquea

Para el domingo, pues, la página Web de Cuatro dedicada al programa de Íker sigue preparando el terreno con su título: Fantasmas fotografiados, ¿verdad o mentira?

Anuncian: Esta semana Cuarto Milenio se centra en un caso apasionante surgido a raíz de unas fotos de supuestos fantasmas, obtenidas en un camposanto de la provincia de Ávila. Las fotos, en las que pueden apreciarse unas misteriosas figuras de niños, serán sometidas al análisis de varios peritos con la intención de arrojar luz sobre este polémico asunto, que desde hace dos años ha mantenido a todo un pueblo en la incertidumbre.

La hipérbole es tremenda, tanto por lo de "apasionante" como por lo de "polémico" y por que ni todo el pueblo está "en la incertidumbre" ni esto pasó hace dos años, sino hace dieciséis meses, el 29 de agosto de 2004, pues (la aritmética ficción nunca puede estar lejos de donde operan las fuerzas atractoras de euros de esta tribu).

Por si las dudas, publico esta entrada antes de la emisión del programa pero con una razonable certeza de que ya ha sido grabado y no se le puede meter mano. Veremos si mis fuentes y mis conclusiones son fiables, sólidas y precisas.

Pero si mis fuentes y conclusiones son insuficientes, irreales y sin bases, en cuyo caso daré las disculpas que correspondan por decir que iba a pasar lo que no pasó...

... y haré la reseña y el análisis de lo que sí pasó.

(Lo más interesante sería que Íker aceptara en público mi desafío de demostrar que la fotomanipulación de fantasmas "Clase N-Ávila" que nos regalaron Íker y sus acólitos, me la ejecuto en una media hora y no en las diez o doce que alucina Íker.

Pero no pienso esperar de pie a que ocurra tal milagro.

Que dice Íker que las niñas fantasmas supergigantes... ¡son un truco fotográfico!
(por Mauricio-José Schwarz)

Cuando en este blog hice un análisis de la fotografía que, según Íker Jiménez, era en un 99% seguro que se trataba de los fantasmas de tres niñas supergigantes en el cementerio de Navalperal de Pinares, en Ávila, pudimos ver el tipo de reacciones de la comunidad soplapitera, de los engañabobos y de los superfans incondicionales de Jiménez, que lo menos que dijeron a los críticos fue "fascistas".

En comentarios de blogs (muy notablemente en el blog Magonia de Luis Alfonso Gámez), en entradas de blogs, en listas de correos y en foros diversos, se acudió al insulto, la descalificación, la mentira y la presunción de mala fe (mía) por decir que la foto de la que presumía Jiménez era un truco fotográfico.

Incluso hice, para disfrute del personal, un bonito tutorial para hacer fotos de fantasmas tipo Navalperal de manera rápida, sencilla y sin complicaciones. (Muy pronto, el tutorial paranormalero para hacer ovnis.)

Hoy, gracias a Lois López Vilas (cuya creencia firme en la existencia de lo paranormal no lo convierte en cómplice de engañifas ni en ciego a los hechos), me entero de que Íker Jiménez "denuncia" este domingo 19 que las fotos de las niñas de Navalperal son un fraude y un truco fotográfico (que sigue tratando de pintar como un trucaje complejísimo de efectos especiales de máximo nivel, pese a que ya demostramos que es bastante simplote). Y me entero del posible origen de tal "descubrimiento" que, por supuesto, Íker se adjudica encantado de la vida: si alguien encuentra la foto y se la manda a Íker, Íker es el descubridor, no lo olvide usted, ¡investigación periodística de altísimo nivel: leer el correo electrónico!

Así, Íker ahora determina, con un jadeo de sorpresa y extrañeza, que oh, por Zeus, esta foto es fraudulenta.

Payaso.

Y, para remate, ahora saca el cuento, invento, trola, embuste y engañifa de que: "La avería de la cámara y la tarjeta fotográfica original de Nacho, sobrino de Isabel que apretó el disparador y al que pudimos ver en el cementerio en Cuarto Milenio declarando como y desde que lugar habían sido obtenidas las imágenes, nos dejaba huérfanos de un factor importante, la tarjeta original".

O sea, que los tales "originales de cámara" nunca existieron. ¿Por qué no lo dijo antes? ¿Por qué no le pareció sospechoso antes? ¿"Luz y taquígrafos"? Obvio, claro, por cuidar su misterio, que es lo que le da a ganar. Si desvelara misterios, se quedaba sin trabajo en poco rato.

El caso es exactamente el mismo que todas las antiguas fotos fraudulentas de fantasmas y ovnis en las que siempre se perdían los negativos, se los comía el perro o se los llevaban los hombres de negro.

No le dediqué mucha atención al posible origen de la foto de las niñas porque la pose de las mismas es bastante común en las fotos cursis de fines del XIX y principios del XX. Sí, yo y otros buscamos las fotos en Internet, pero la información de que el más probable responsable del fraude tiene en casita su escáner nos hizo pensar que lo viable era que hubiera escaneado una foto del álbum familiar en vez de tirar de Internet.

Error mío.

Porque en una revista del mundillo ocultista que empezó a distribuirse la semana pasada, Lois López Vilas insertó un anuncio pidiendo al público que buscara la foto original de las niñas. Esta publicación parece ser la posible causa de la decisión de Jiménez de hacer un súbito y urgentazo "Última Hora"... con una foto que tiene desde enero.

¿Qué pasó?

Al parecer, la historia es así. Alguien que firma Carmen escribió en vayatele.com el comentario número 36 el 24 de enero que copio tal cual:

EL DOMINGO ESCRIBI AL PROGRAMA COMENTANDOLES QUE TENGO LA FOTO DE LAS TRES NIÑAS QUE SACARON EN EL CEMNTERIO COMO FIGURA FANTASMAGÓRICA .BIEN PUES LES DIJE QUE ERA UN FRAUDE , LES MANDE MI TFNO PARA HACERLES LLEGAR LA PRECIOSA FOTO ANTIGUA DE TRES NIÑAS POSANDO ALREDEDOR DE UN CENTRO CON FLORES Y NOOOOOO EN UN CEMENTERIO COMO ESOS TRAMPOSOS HICIERON CREER A BUENA PARTE DE LA AUDIENCIA.

PUES SI EL PROGRAMA ES TAN SERIO COMO QUIEREN HACERNOS VER COMO ES UQE NO BUSCAN LÑA VERDAD?

CON SOLO LLAMARME LES HUBIERA HECHO LLEGAR LA FOTO VIA CORREO CONVENCIONAL, YA QUE ME LA VAJE DE INTERNET HACE DOS AÑOS Y AL FORMATEAR ORDENADOR PERDI LA PG, PERO LA TENGO IMPRESA.

PUES BIEN A VER SI LES INTERESA

A ese mensaje respondió de inmediato Lois López Vilas (mensaje #37) expresando su interés por la foto. Y al día siguiente lo hizo también Gerardo García-Trío (mensaje #39). Pero dedique usted unos minutos a leer los demás comentarios de los incondicionales de Íker Jiménez, para ver cómo se reacciona ante la crítica en esos barrios del culto a la personalidad modelo dictador de opereta.

Es de suponerse que ante ello, Jiménez se interesó por la foto de "Carmen" y se la pidió para llegar este día 19 de marzo a la conclusión de que los críticos y analistas de este embuste de todo a cien teníamos razón. Claro que ni dice eso ni da crédito a la persona que le dio la foto, de lo que se trata es de que brille él.

Lo que realmente vale tener en cuenta son las contradicciones en las que cae Jiménez en su lucha por seguir engatusando al personal, de asegurar que "los expertos" (incluido el inefable Guillermo León, que mucho ha aprovechado nuestro análisis de las fotos para hablar ahora, como si supiera, de metadatos, datos EXIF y demás) daban un 99% de certeza de que las fantasmas "estaban allí" a decir ahora que "los expertos" siempre sembraron la duda. Vaya caradura que hace falta, jimenitos.

¿La foto encontrada es la foto de las niñas? Pues puede que sí lo sea, véala en la página de Jiménez. Si no, es otra muy parecida.

Y lo que se debe señalar ante todo es que hace dos meses estamos esperando a que Íker decida sacrificar a la "familia García Peña" (que no se llama así) para salvar el trasero y el negocio. El fraude era tan obvio, tan burdo, tan evidente, que sólo por un interés creado se podría haber hecho tanto revuelo con él. No lo hizo cuando lo previmos, equivocación reconocida. Lo hizo ahora. ¿Reconocerán su error quienes nos llenaron de insultos?

En el camino, Íker quema a "Nacho", el sobrino de Isabel García Peña que "tomó la foto" (e hizo el montaje), a la propia Isabel, que aún puede hacerse la víctima y soñar con salir otra vez junto a su "admirado Íker", como le llamó el día que grabaron el programa del 22 de enero. Íker, por su parte, puede seguir fingiendo que busca "la verdad" aunque para ello se niegue a mencionar (ya no digamos a refutar) a quienes han señalado el embuste en su momento y a los que descalificó con ese su inconfundible estilo y sin "investigar" nada más hasta que no se vio obligado a ello, ni mucho menos darle crédito a la persona que encontró esa foto, es decir, quien hizo el trabajo que debía hacer Íker por ahorrárselo y ayudarlo.

Los que resultan con más raspones son Guillermo León, que convalidó sin titubeos la "genuinidad" fantasmagórica de ese esperpento y los muchos incondicionales que salieron en defensa de Íker a darse a la tarea de insultar a los críticos sin entrar a debate con ellos.

Sobre la mamarrachada de "Comunicado altanero que firmó la "familia García Peña", sólo queda señalar la bajeza y la caradura de tal familia (cuyos nombres seguimos sin saber) y de Jiménez y su bandan al publicar que "las fotos jamás fueron manipuladas; lo que aparece en ellas, sea lo que sea, estaba allí", tremenda mentira sostenida durante más de 8 meses por Jiménez en su página para desprestigiar a quienes no le creen, y sobre todo al decir: "Créanme no somos de ese tipo de personas que van haciendo montajes", pues resulta que sí, sí son ese tipo de personas, e Íker Jiménez, pasión por la desvergüenza, es el tipo de personas que se dedica a mercar montajes de ese tipo de personas.

No espero una disculpa a quienes lo criticamos, porque es un nivel de honestidad moral inalcanzable para alguien como Jiménez, pero...

¿Para cuándo, Íker Jiménez Elizari, "equipo" de Cuarto Milenio, "equipo" de Milenio 3, Carmen Porter, Guillermo León... para cuándo, cadena televisora Cuatro, una disculpa al público al que le contaron esta trola durante diez meses?

Por lo pronto, este domingo, se le escamoteó tal disculpa a un público que la merece.

Colorín, colorado...
(por Gerardo García-Trío San Martín)

... este cuento se ha acabado. Y los escépticos, para no variar, teníamos la razón en lo que llevamos diciendo casi un año: las fotos de Camposanto son un fraude. Íker Jiménez revisa los bolsillos de una camisa antes de meterla en la lavadora y encuentra un billete arrugado, un paquete de chicles abierto y... ¡ah, la foto que se usó para la falsificación! Pues vamos a sacarla ya, que tal como están las cosas me la van a acabar encontrando otros y me puede entrar la risa floja...:

Los fantasmas de Camposanto

Ahora, entre los incondicionales del locutor, se exaltará su honradez y profesionalidad por haber encontrado el origen de la falsificación (como si no fuese evidente que sólo el falsificador y sus cómplices podían tener acceso a él) y estas palabras de Íker Jiménez nunca habrán existido:

La fotografía de "las niñas" ha causado gran asombro a los profesionales de la informática y la fotografía que las han estudiado. Si bien en un principio todos, por lógica, pensamos en un fraude o en algún tipo de ilusión gráfica a lo largo de este año los detalles observados en el lugar y el estudio exhaustivo de éstas tomas, nos demuestran que estamos- a un 99 % de posibilidades de admitir- que eso efectivamente estaba allí.

Ahora, será como si nunca se hubiese amenazado desde la página web de Íker Jiménez a todos los que denunciamos el fraude:

Indignados por los comentarios aparecidos en distintas páginas web, en las que aparecen nuestras fotos "manipuladas", nos vemos en la obligación de redactar esta nota, para exigir una rectificación a sus autores. No podemos consentir que se nos calumnie ni a nosotros, ni al programa, en la persona de su director Iker Jiménez, que con tanta seriedad ha presentado el tema, después de un año de estudios minuciosos de las fotografías. [...] Por tanto, queremos declarar, para zanjar de una vez, esta o futuras polémicas, que las fotos jamás fueron manipuladas; lo que aparece en ellas, sea lo que sea, estaba allí.

Familia García

Nota: La familia García Peña se reserva a partir de este instante el derecho, si se considerase preciso, a emprender cualquier acción legal por apropiación indebida de material gráfico y acusaciones públicas que injurian su honor y buen nombre.

Ahora, Íker Jiménez adjudica a sus "expertos" unas conclusiones y unos análisis sobre las fotografía que en realidad hicieron los escépticos mientras él se dedicaba a sacar pasta con la mentira, y seguirá afirmando sin rubor que él es "muy escéptico", y quedará para muchos como un gran experto y un honrado y competente investigador:

Y el Equipo de Milenio, con el compromiso paciente que tiene con todos sus oyentes y televidentes, [...] ha encargado análisis diversos, ha solicitado permiso para obtener la tarjeta gráfica, ha permitido que peritos informáticos expongan sus conclusiones y, sobre todo, no ha parado, hasta lograr conseguir, con la colaboración entusiasta de tanta gente que también quiere saber la verdad, imágenes que pudieran originar el extraño montaje.

Pero a los escépticos nos da igual porque, una vez más y para no variar, teníamos la razón: Íker Jiménez es un sinvergüenza y un mentiroso y las fotos de Camposanto son un fraude; unos seguimos ganando credibilidad mientras otros la van perdiendo cada vez más.

Nada más sobre esto, ahora, a esperar el próximo...

* * *

PARA SABER MÁS: Información ampliada sobre las bajezas de Íker Jiménez en esta historia en los blogs El retorno de los charlatanes, de Mauricio José Schwartz y Magonia, de Luis Alfonso Gámez.

Niñas fantasma, mentiras y peritajes inexistentes 'made in' Iker Jiménez
(por Luis Alfonso Gámez)

Las niñas fantasma del cementerio de Navalperal de Pinares (Ávila) debutaron en Internet en mayo de 2005, en sospechosa coincidencia con la campaña de promoción de Camposanto, primera novela de Iker Jiménez. El periodista publicaba la imagen "después de un año de estudios minuciosos"."La fotografía de las niñas ha causado gran asombro a los profesionales de la informática y la fotografía que la han estudiado. Si bien en un principio todos, por lógica, pensamos en un fraude o en algún tipo de ilusión gráfica, a lo largo de este año los detalles observados en el lugar y el estudio exhaustivo de éstas tomas nos demuestran que estamos a un 99% de posibilidades de admitir que eso efectivamente estaba allí", decía Jiménez hace casi un año. Sin embargo, por esas fechas, nada sabían de la imagen ni los dos peritos que salieron en Cuarto milenio el pasado 22 de enero ni la Guardia Civil, cuyo coronel jefe del Servicio Criminalística, José Antonio García Sánchez-Molero, fue, según Jiménez, "una de las primeras grandes autoridades que tuvieron acceso a estas fotografías".

Para empezar, la carta del coronel García Sánchez-Molero -mostrada en televisión de forma confusa- tiene fecha del 27 de julio de 2005, dos meses después de que Jiménez asegurara que había expertos que llevaban estudiando las imágenes un año. Además, la misiva -como puede comprobarse en la transcripción adjunta- tampoco es la conclusión de un examen pericial, sino una carta de agradecimiento por el envío de un libro y un cederrón, en la que el militar indica a Jiménez que, "en principio, es bastante difícil determinar la autenticidad de una fotografía digital, sobre todo si el supuesto montaje se ha realizado con el necesario cuidado". Y añade: "En cualquier caso realizaremos sobre ellas un primer estudio que nos indique el camino a seguir". Seis meses más tarde, el pasado 22 de enero, el misteriólogo de Cuatro decía en televisión: "Después de muchos análisis, (los expertos de la Guardia Civil) no han llegado a una determinación concreta. No saben cómo se ha hecho exactamente ese montaje. Tengo que decir también que gran parte de los analistas que han visto las fotografías coinciden también en que, si es un montaje, es un montaje excelente, un montaje en el que se ha trabajado mucho y durante mucho tiempo para dar ese efecto. Pero ¿es o no es (un montaje)?", se preguntaba Jiménez sin dar, claro, el nombre de ningún experto y atribuyendo al instituto armado algo que no había hecho. Además, como ha demostrado Mauricio-José Schwarz, fabricar una foto de fantasmas es algo sencillo con unos mínimos conocimientos.

Texto de la carta de la Guardia Civil que Jiménez presentó en Cuatro como prueba de un análisis que, en realidad, no existió.

La Guardia Civil no hizo ningún análisis

Tras la emisión de Cuarto milenio, escribí al instituto armado. Me interesé por su implicación real en los hechos y pedí una copia del informe del examen de las fotos. "Se han presentado los hechos como si la Guardia Civil hubiera hecho un análisis de esas fotos, y no es así", me ha explicado recientemente un portavoz la Dirección General del cuerpo, después de consultar con sus colegas del Servicio de Criminalística. "No existe ningún informe ni nada parecido. La Guardia Civil no ha analizado esas fotos. Eso es una tergiversación", ha añadido la misma fuente. Así pues, Jiménez mintió en su programa sobre la participación en el caso de la Guardia Civil, cuyos expertos se limitaron a apuntar lo que dice el coronel García Sánchez-Molero en la carta: que siempre es posible falsificar una fotografía digital.

La foto original del cementerio sin fantasmas y la foto recortada, oscurecida y con los fantasmas pegados. Recuadrado en rojo, el lugar donde 'están' las fantasmas.

El periodista esotérico ocultó, además, información clave a los dos peritos que aparecieron en su programa de televisión el 22 de enero. Javier Pagès ni Eugenio Picón no supieron de los hechos de Navalperal de Pinares hasta que a principios de enero se pusieron en contacto con ellos desde Cuarto milenio, según han declarado ambos a Schwarz y a mí, que hemos trabajado juntos en este caso y compartido todos los datos. Los expertos no tuvieron acceso tampoco a toda la información. Sólo recibieron de Jiménez la foto en la que se ve a las niñas fantasma. Hasta que Schwarz y yo no se la enviamos, no conocían la otra imagen del cementerio sin fantasmas, cuya información interna prueba el fraude.

Comparativa de el 'carné de identidad' de las dos imágenes, que demuestra que en relaidad se trata de una.

Los datos EXIF -como se denomina esa información técnica- demuestran que las dos fotos fueron tomadas a las 4 horas, 14 minutos y 2 segundos del 29 de agosto de 2004. La cámara Sony DSC P92, que fue la que utilizaron los protagonistas, no puede, sin embargo, sacar dos instantáneas en un mismo segundo. Además, las dos fotos fueron manipuladas posteriormente con el programa Adobe Photoshop CS. Todo esto lo demostró Schwarz -que hoy también publica sus conclusiones sobre esta escandalosa historia- el 20 de diciembre del año pasado a partir de copias digitales de las imágenes que llegaron a su poder y de las que Pagès y Picón sólo conocieron la que no tiene fantasmas cuando se la mandamos nosotros. ¿Por qué Jiménez escamoteó información a los peritos? Porque, si hubieran comparado la información EXIF de las dos fotos se habrían dado cuenta de que todo era un fraude, de que alguien había ampliado la instantánea el cementerio de Navalperal sin fantasmas y pegado a las niñas en ella. Sin esa información, todo lo que podían decir los peritos es lo que dijeron, que la fotografía fantasmal había sido manipulada con un programa de retoque fotográfico y, por tanto, no podía descartarse el fotomontaje.

Sin originales que examinar

Los dos expertos que aparecieron en Cuarto milenio pidieron desde el primer momento a Jiménez que les enviara los archivos originales, las fotos grabadas en la tarjeta de memoria de la cámara a partir de las que se habían obtenido las manipuladas con el Adobe Photoshop CS. "Yo reclamé al programa las fotografías originales, tal como salieron de la cámara, y parece ser que no las tenían, que no existen", dijo Pagès días después de la emisión del programa. Al no conocer la foto del cementerio sin fantasmas y no tener acceso a los archivos digitales originales, los peritos no podían pronunciarse sobre la autenticidad de las instantáneas. Cuando Pagès fue informado por nosotros de la existencia de la foto sin niñas y accedió a la información EXIF, concluyó que todo parecía indicar que la imagen con los fantasmas era un recorte de la foto sin ellos en la que se habían pegado las niñas. Él ya había plasmado ya antes sus dudas en su bitácora y no le sorprendió ni la existencia de la foto sin espectros ni el reciente anuncio, en la web del periodista esotérico, del hallazgo de la imagen original de la que se habían recortado las niñas para pegarlas en el cementerio abulense.

Iker Jiménez aseguró, en Cuarto milenio el 22 de enero, que había puesto en su web las fotos "a disposición de todo el mundo para que pudieran analizarlas. Nuestra opción era clara: absoluta presencia de luz y taquígrafos para saber qué era eso". Mentira. Una cosa es lo que anunció en Internet -y repitióen la tele- y otra lo que en realidad ha hecho. Porque el reportero paranormal de Cuatro no ha enviado las fotos de las niñas fantasma a todos los que se las han pedido, además de inventarse un análisis de la Guardia Civil y ocultar información a dos peritos. Nunca creí que fuera a mandar copias de las fotos a cualquiera y por eso no me tomé en serio hace unos meses su oferta en Internet. Sin embargo, cuando repitió el ofrecimiento en el canal de televisión de Sogecable, decidí pedirle por correo electrónico los archivos digitales de dos imágenes: la del cementerio sin fantamas y la del camposanto con ellos.

Le pedí los originales el pasado 29 de enero, en un mensaje que le volví a mandar el 3 de febrero. En ambos casos, advertí a Jiménez de que tenía ya los archivos digitales de las imágenes mostradas por él en la tele y en Internet -los mismos sobre los que había trabajado su equipo-, pero que prefería disponer de los originales tal como salieron de la cámara. "Mi intención es someter esas dos imágenes a diversos análisis por especialistas y dispongo ya de dos ficheros que corresponderían a esas fotos. Sin embargo, para no hacer perder el tiempo a los peritos ni que luego haya quien diga que no son las mismas fotos, me interesaría contar con archivos procedentes de ti", le expliqué en un mensaje que acababa diciendo: "Imagínate que los expertos consultados por los malvados escépticos, descartan el fraude, ¿no sería todo un aval para este misterio? Naturalmente, si consigo algún peritaje, daré a conocer los resultados del mismo sean cuales sean". Jiménez ha dado la callada por respuesta a esta petición, como hizo antes con la cursada por Schwarz en diciembre.

La oportuna 'aparición' de las niñas

El pasado sábado, Jiménez anunció en su web el hallazgo de la foto de la que se habrían recortado las niñas y que no habían contado nunca con los originales porque la cámara y la tarjeta original se habían averiado. ¿Por qué el director de Cuarto milenio ha tardado casi un año en contarnos que las fotos originales no existen? A mí, me suena a la típica justificación para encubrir un fraude. Además, no es casual que Jiménez revele ahora la existencia de la foto antigua de la que se recortaron las niñas. Estudiosos honrados de lo paranormal buscan desde hace meses esa imagen en Internet y en libros, y hace nueve días Lois López Vilas publicó un anuncio al respecto en El Ojo Crítico, un fanzine publicado por el misteriólogo gallego Manuel Carballal, que tiene de escéptico lo mismo que Jiménez, pero con el que no puede ni verse. ¿No es mucha casualidad que Jiménez haya dado con esa foto un par de días después de ese anuncio? Para mí, sí. Tras la sistemática manipulación y ocultación de información por parte de los equipos de Milenio 3 y Cuarto Milenio -los programas que dirige y presenta en la Cadena SER y Cuatro, respectivamente-, resulta difícil de creer que estemos ante una simple coincidencia.

La presunta foto original de las niñas fantasma, según Iker Jiménez, y las pequeñas oscurecidas, recortadas, bajadas de resolución y pegadas en el cementerio de Navalperal de Pinares.

Jiménez sostiene en la actualidad que la foto de las niñas fantasma de Navalperal es lo que ya concluyeron hace meses en sus análisis López Vilas, Schwarz, Macías Pajas, Gerardo García-Trío y Rafael Cabello: un fraude. Da así la razón a quienes desde el principio sospecharon de la autenticidad de la foto. Y eso que él hace un año decía: "El estudio exhaustivo de éstas tomas nos demuestran que estamos a un 99% de posibilidades de admitir que eso efectivamente estaba allí". ¿Dónde está ese "estudio exhaustivo"?, ¿cómo justifica el haberse inventado un análisis de la Guardia Civil que nunca existió?, ¿pensó en serio alguna vez que nadie iba a darse cuenta de que había escamoteado información vital a Pagès y Picón? ¿desde cuándo tiene en su poder la foto antigua de las niñas?, ¿quién pegó a las pequeñas en la instantánea del cementerio de Navalperal de Pinares?, ¿ha visto y examinado alguien la cámara averiada o tenemos que seguir creyendo en su poco fiable palabra? Éstas son algunas de las preguntas que quedan todavía por responder de lo que se vendió hasta hace unos días como un gran enigma y que, en realidad, se sustentaba en una chapucera -en el mejor de los casos- investigación, en la ocultación a los expertos de información que demostraba el engaño, en la mentira y en la tergiversación. Todo, con el único objetivo de que los ingenuos pasen por caja, como ha hecho nuestro protagonista en el caso de la leyenda de Ochate y la de las caras cambiantes de Bélmez. ¡Es el negocio de lo paranormal y una nueva muesca en el extenso historial de Iker Jiménez como vendedor de falsos misterios!

Mentiras, tergiversaciones y triunfos de Íker Jiménez
(por Mauricio-José Schwarz)

Si usted, por no estar en España, no está familiarizados con el caso de las fantasmas de Ávila y los procedimientos del amarillismo redituable conocido del tal Íker Jiménez Elizari and Company, suplico su paciencia, porque lo que está a debate aquí es el engaño que un autoproclamado "investigador del misterio" comete contra su público con apoyo de sus jefes, mintiéndole a los que le creen, a los que lo apoyan, a los que le dan de comer... ¡y comer bien!

Ojo, que hay personas que amasan gordas fortunas honradamente, actuando con ética y vendiendo productos o servicios útiles y beneficiosos para su público, y lo aplaudimos. El problema no es cuánto dinero se embolsa Jiménez, sino el hecho de que, así fuera un céntimo de euro partido por la mitad, es producto de la mentira y de un desprecio por su público que raya en el insulto, aunque en las emisiones les haga la pelota o la barba melosamente, o los lambisconee con adjetivos tan poco sinceros como sus "investigaciones".

Resumir algunos elementos de este caso en contexto es hablar sobre la responsabilidad que tienen o no el comunicador y el medio ante el público que, supone uno, merece su respeto. Y a quien esto escribe, formado en el nuevo periodismo comprometido con la honradez, le encabrona soberanamente que un simulador tenga la osadía de ensuciar así la imagen del periodismo que realmente se la juega para llevar información contrastada a la ciudadanía. Si Íker Jiménez es periodista, sin duda que otro nombre distinto merecen José Couso, Ryszard Kapuscinski, Julius Fucik, Jacobo Timerman, Amira Hass y otros muchos.

Por eso, no puedo dejar de anotar las mentiras, las tergiversaciones e incluso los triunfos de este peculiar especimen.

El megadescubrimiento de Íker Jiménez de lo que todos ya sabíamos (que las fotos fantasmagóricas de los fantasmones "García Peña" de Navalperal de Pinares son más falsas que un rublo con la cara de J.J. Benítez) se lanza ahora al mercado anunciada como una "muestra" de la "honradez periodística" de este habitante del mundo del ocultismo interesado.

Suponemos que es un fallido intento por hacer humorismo.

Las mentiras

Jiménez recibió las fotos en septiembre 20 de 2004, y las guardó a la espera del momento mercadológicamente conveniente. Por fin, el 21 de mayo de 2005, dijo en su sitio de comercio electrónico ikerjimenez.com:

La fotografía de "las niñas" ha causado gran asombro a los profesionales de la informática y la fotografía que las han estudiado. Si bien en un principio todos, por lógica, pensamos en un fraude o en algún tipo de ilusión gráfica a lo largo de este año los detalles observados en el lugar y el estudio exhaustivo de éstas tomas, nos demuestran que estamos- a un 99 % de posibilidades de admitir- que eso efectivamente estaba allí.

Olvídese usted de la pésima gramática y la desaseada redacción (que habrían sido motivo de suspensión y colleja [o soplamocos, o llegue] con el diccionario de María Moliner en mi taller de géneros periodísticos) y concéntrese en lo esencial: Íker invoca a "profesionales de la informática y la fotografía" que supuestamente han estudiado las fotos, y eso "informa" a su público.

La verdad es que nadie, salvo los expertos a sueldo de Íker y su banda, "estudió" las fotos, ni exhaustivamente ni en modo alguno. Primero, los hoy despedidos José Manuel Bautista y Rafael Cabello, no se atrevieron a convalidar el despropósito (y mire que habían convalidado ya varias tonterías), por lo que cambió de experto, designando como tal a Guillermo León, quien obedientemente dijo que las fotos eran genuinísimas (ése es el Guillermo León del que Carmen Porter y el señor de Porter repiten cada domingo que "no se le va una", y es cierto, no se le va una, porque se le van todas por el simple hecho de que no es ni experto en informática ni experto en fotografía, ni otra cosa además de programador de páginas Web y webmaster, y, dicen algunos quizá malintencionadamente, eficaz falsificador de psicofonías).

Absolutamente nadie estudió las fotos, y absolutamente a nadie le dio Jiménez las fotografías tal cual se las envió Isabel García Peña "para su estudio". A cambio, ofrecía las versiones reducidísimas y comprimidas que aparecen en su sitio de comercio.

Yo le envié un correo a Jiménez solicitándolas el mismo 20 de diciembre, y sigo esperando. Me da igual que ahora admita que son fraudulentas, que jure que lo engañaron a él, pobre buen hombre. Dijo que las ponía a disposición de todos y dijo que el asunto se hacía con luz y taquígrafos, así que insisto en solicitar esas fotos, tal como las recibió, para cotejarlas con las que me hicieron llegar mis fuentes. He reenviado el correo en cuestión hace unos minutos, pues.

El comienzo de esta historia es, entonces, un engaño de Íker contra su público, fingiendo que lleva "información" de "cosas misteriosas" cuando, fuera de su fértil y conveniente fantasía, no hubo ni profesionales ni estudios desde septiembre de 2004 hasta enero de 2006. Pero como el locutor es famoso, el fantasioso relato no fue criticado por sus seguidores, que se limitaron a jadear impresionadÍsimos, creyendo que Jiménez llamó a expertos de verdad para conocer los hechos en lugar de hacer otra chapuza más.

Fue a principios de enero de 2006 cuando Íker Jiménez súbitamente acudió a dos verdaderos peritos informáticos, Javier Pagés y Eugenio Picón, para que analizaran la foto del niño mal pegado y la foto "con niñas" única y exclusivamente, escamoteándoles los archivos de la foto "sin niñas" que les hubiera dado a ambos la clave del engaño. Cuando se les enviaron las fotografías "sin niñas" a los peritos, Javier Pagés, en comunicación con Luis Alfonso Gámez, reaccionó con poca sorpresa, mientras que Eugenio Picón, con quien hablé yo en dos ocasiones, me escribió diciendo que no quería tener más que ver con el asunto, probablemente preocupado porque su prestigio como perito se viera perjudicado por su asociación con la parodia de periodismo que practica Jiménez en varios medios. Más detalles sobre este capítulo en el blog Magonia de Luis Alfonso Gámez.

Algunos malintencionados dicen que esta consulta súbita y urgente se debió, al menos en una pequeñísima parte, al somero estudio que un servidor realizó sobre las fotos, publicado aquí el 20 de diciembre de 2005, aunque según otros lo que le pareció totalmente paranormal a Jiménez fue que este bloggero, que no es nadie, averiguara cuál era el misterioso pueblecito de Ávila donde se habían tomado las fotos, le cayó teleplásticamente mal que yo me tomara una foto en el camposanto que él creía usufructar en exclusiva, y le pareció del recarajo ectoplásmico que fuera a preguntarle al alcalde sobre la visión de la gente del pueblo.

Los dos peritos declararon en Cuarto milenio que las fotos que sÍ les dieron habÍan sido manipuladas con PhotoShop, no pudiendo dar más datos porque, como dijeron clara y sinceramente, no son expertos en fotografÍa digital.

Igualmente, Íker se trasladó a "investigar" a Navalperal, lo que, según dicen quienes lo vieron, se limitó a una visita de unas tres horas para que lo videograbaran en el lugar de los supuestos hechos y luego a Madrid, a casita.

(Yo tampoco estuve en Navalperal de Pinares más de tres horas, pero yo no afirmo que fui a "investigar" nada. Sólo quería ver el camposanto, tomarle unas fotos y hablar en persona con el alcalde, cosa que logré durante cuando mucho quince minutos en su carnicería. Mi investigación real fue la fotográfica, pero los paranormaleros no se impresionan con los datos, lo que les emociona es que la gente vaya y "esté allí", en ese preciso lugar donde ya sabemos que no pasó nada, de modo que nuestra presencia no le da ni le quita nada al asunto. A los misteriólogos eso del turismo les gusta cantidad, tanto que a los que no viajan al lugar de los supuestos hechos [digamos, a Stephen Hawking, Albert Einstein o Max Planck] suponen que los insultan al llamarlos investigadores de sillón.)

Pero seguramente fue otra cosa la que movió a Íker, a saber cuál.

Las tergiversaciones

En el programa en cuestión, cuando sus propios expertos (los expertos que él contrató finalmente) lo ponían en duda, Íker Jiménez fingía que la Policía Judicial de la propia Guardia Civil había hecho un peritaje más bien favorable a la veracidad de la foto, para lo cual con un desaseo periodístico que, en cualquier medio que se preciara de ser mínimamente serio, le representaría al periodista el despido fulminante, hizo pasar rápidamente por pantalla una carta en negativo en la cual apenas se apreciaba el escudo de la benemérita. (Misma carta que en superminiatura y en negativo reproduce en su sitio de comercio electrónico.)

La verdadera historia del feo asunto en el que Jiménez mintió redondamente sobre la participación de la Guardia Civil la ofrece Luis Alfonso Gámez en su entrada respectiva en Magonia, con la correspondiente transcripción de la carta que Jiménez trató de pasar falsamente como "peritaje de la policía científica" o cosa similar.

Así, Íker Jiménez Elizari le mintió a su público cuando su sitio Web de comercio electrónico afirmó:

Tras un largo año de trabajo e investigación, el pasado domingo 22 de Enero en el programa "Cuarto Milenio" se dieron a conocer las primeras conclusiones de expertos de la policía científica, peritos informáticos y forenses.

El "largo año" fue de veinte días para los peritos. La policía científica no concluyó absolutamente nada porque nada analizó.

Luego vino lo ya reseñado: alguien encontró la foto de las niñas usada para el injerto y lo dijo públicamente, algunas personas quisieron conseguir la foto que encontró esa persona e Íker, a punto de verse descubierto, optó por la huida hacia adelante, para presentarse no como el convalidador de una mentira tan obvia que hasta Bautista y Cabello la vieron, sino como una pobre víctima de una megaconspiración que no atina a entender, y publicó la foto que obtuvo de alguna forma que no nos dice... es que así es esto del misterio.

¿Por qué hicieron ese fotomontaje Isabel García Peña y su familia?, se pregunta Íker.

La respuesta ya la dimos aquí en diciembre: los miembros de la familia, dicen personas que los conocen y que han estado en comunicación conmigo, son grandes admiradores de Jiménez, de modo que se les ocurrió seguir las sugerencias del locutor y hacer unas fotos y unas psicofonías en el camposanto para llamar la atención del gran periodista que creen que es. Como los espíritus no les fueron propicios, uno de la familia hizo los fotomontajes (uno tan malo que el propio Íker finge que no existe) y se los mandaron a ver si les regalaba un libro dedicado o alguna otra reliquia o memento de similar valor. Cuando Íker decidió convertir el asunto en una más de sus seudoinvestigaciones, ya no se pudieron echar para atrás, y siguieron con la mentira, satisfechos de, al menos, poderle estrechar la mano a quien se considera una especie de Indiana Jones de Recoletos.

Es la historia del "engaño inocente" que se convierte en una bola de nieve, como ocurrió con las hermanas Fox, con las niñas que fotografiaron a "las hadas de Cottingley", con los niños de la "dermoóptica" y con muchos otros "fenómenos paranormales".

Nada tan complejo como convendría a la conspiranoia jimenezera, pues.

Y sin embargo, la "Nave del Embuste" del corsario Jiménez, el bajel del pariodismo y el misteriodismo sigue avante...

Con dos cojones por banda,
viento en popa a toda vela,
cualquier mentira nos cuela
un misteriólogo ruin.

... y cosechando atronadores triunfos entre la juventud española, para demostrar que es insumergible, incombustible, inmarcesible, imperecedero e impune a niveles alarmantes.

Los éxitos

Cuando uno dice que los mercaderes del ocultismo no han hecho nada por el mundo que los rodea, quizá uno está exagerando.

En los comentarios de vayatele.com que ya he recomendado, me encontré uno, que por cierto también se ha citado en LiveJournal, y que hace evidente que la influencia de Íker Jiménez Elizari sobre la sociedad en la que medra es mucho más trascendente de lo que algunos se imaginan.

El mensaje número 6 de ese artículo de vayatele.com, firmado por "tony" (así, en minúscula), dice a la letra (copio y pego):

Yo cada vez odio más y más la ciencia y todo lo que la rodea, y no por la ciencia en si, sinó por ese aire de arrogancia que muchos científicos tienen de "sólo la ciencia es verdad y el resto es mentira total", yo a esa actitud, la llamo cienticismo.

¡Bien, Íker, lo estás logrando!

Es fácil suponer que "tony" es muy probablemente un joven de ésos que son tus fans y a los que tú, Íker Jiménez, les has enseñado que "muchos científicos" tienen la actitud de "sólo la ciencia es verdad y el resto es mentira total".

¡Triunfa la mentira, báilate una sardana a la salud del embuste, Íker!

¿Cuáles son esos "muchos científicos" que dicen tal tontería? Pues no existen, pero los han inventado los Íkeres Jiménezes, y los Brunos Cardeñosas y los Jotas Jotas Benítezes para presentarse ante el público como algo parecido a "héroes" que se oponen a un "establishment" poderosísimo y despiadado al que le arrancan la verdad para venderla a su público. Y el poderosísimo y despiadado "establishment" (Illuminati, Bildenberg, Priorato de Sión, el gobierno de EE.UU., todo el gran capital y otros malosos de película) ha reaccionado... ¡no haciendo nada! Ni los censura, ni les manda a las editoriales que no vendan sus libros, ni lanza cohetes tierra-aire contra los aviones en los que se consienten en business class mientras van de "investigación" en "investigación". ¿Es que el "establishment" les tiene miedo? ¡Es que son héroes!

(Añadido 12 horas después: Un científico que dijera que "sólo la ciencia es verdad y el resto es mentira total" debería ser, por ejemplo, alguien que negara que, en verdad, la estafa es un delito, ya que eso lo dicen las leyes, no la ciencia. Debería ser alguien que afirmara que es "mentira" que Casablanca sea una gran película, ya que ésa es una apreciación subjetiva. Debería ser alguien, pues, de una estulticia monumental.)

La raíz del comentario de "tony", compartido por muchos fans de Jiménez, está en unas declaraciones del propio negociante del ocultismo:

A mi determinado tipo de ciencia me la trae floja. Estoy harto de quienes consideran que lo científico y aprobado académicamente es todo. ¡Qué sandez!
Íker Jiménez

Pero, ¿quiénes consideran que lo científico y "aprobado académicamente" (a saber qué carajos signifique eso) "es todo"? ¿Cuáles son sus nombres, para pitorrearnos de ellos? ¿Dónde está esa ciencia y esos considerantes tan bobos?

Pues no existen.

¿Y qué importa eso, si Jiménez y su sindicato del cuento triunfan en el verdadero campo de batalla, que es la mente de los jóvenes, a los que logran imbuir el pensamiento mágico e irracional y el odio a la ciencia?

Felicidades a Íker Jiménez Elizari, a su señora esposa, a todos los miembros de su "maravilloso equipo" y a sus colegas del embuste concertado.

Están consiguiendo arrebatarle al menos a algunos jóvenes la posibilidad de usar la razón para entender y transformar su mundo, su sociedad y su realidad personal y colectiva. Los han adoctrinado para no ser racionalmente críticos y para creer que si alguien sale en los medios, se le cree sin dudar, sin titubear y sin preguntar y que sólo los misteriólogos son "buenos" en un mundo de "malos".

El único criterio de verdad de su mundo es el éxito mediático, económico, de ventas.

¡Felicidades!

Al final de esta historia, pese a los malos tragos en los que te metieron quienes no son (somos) nadie, debes estar orgullosísimo de tu labor, Íker.

Venga más. Seguro nos defraudarás... o al menos lo intentarás.

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